Navidad

Durante éstas fechas es muy importante cuidar de tus compañeros peludos. En Huellitas te vamos a dar algunos consejos para asegurarnos de que pasen seguros y felices estas vacaciones.

infografía para cuidar bien de las mascotas en Navidad

1. Procúrales un espacio seguro

Probablemente la casa se llenará amigos y familiares, ya sea para cenar o para desear felices fiestas. Esa afluencia de personas puede causar estrés en las mascotas. Por muy sociables que sean, es importante acomodarles un rincón que les sirva de espacio seguro y donde se puedan refugiar de los extraños. Tenemos que buscar algún espacio cálido y cómodo en alguna parte alejada de la casa o en estancias donde no puedan entrar las visitas. Y donde estén más o menos lejos de ruidos fuertes y molestos. Recuerda cuánto les asusta el sonido de los petardos, así que intenta evitar que los usen en tu casa. Si viajas y tienes que dejarlas con personas de confianza, asegúrate de dejarle sus juguetes favoritos, alguna prenda o trapo con tu olor, sus cacharros y asegúrate de que tenga abundante agua. Los cambios les ocasionan estrés y beben mucho más. Habrá que procurarles también ejercicios o retos para que se les pase el estrés.

2. Mantén las decoraciones navideñas fuera de su alcance

Las decoraciones navideñas pueden ser la causa de algunas situaciones peligrosas para las mascotas. Aparte de las luces de colores, algunas las esferas decorativas también están hechas de vidrio y cabe el riesgo de que las rompan con la boca. Los alambres y cables pueden ser otro foco de peligro: hay riesgo de que se enreden o se corten o, incluso de que se electrocuten si tiran de ellos (especial cuidado con los roedores). Muchas decoraciones pequeñas pueden acabar en la boca y. de ingerirlas, causarles daños internos. Por todo esto, es importante mantener las decoraciones fuera de su alcance, dentro de lo posible, mantener siempre un ojo vigilante, y llevar un inventario de las decoraciones.

3. Que las comidas navideñas solo sean para el consumo humano.

Si hay algo que abunda durante éstas fiestas es la comida. Ten por seguro que eso ya lo habrá notado tu mascota y, por supuesto, querrá probarla. Darles el capricho es muy mala idea ya que hay muchos alimentos humanos que no son buenos para los animales. El chocolate, por ejemplo, puede causar grandes estragos en su tracto digestivo. Cualquier caramelo, galletas u otros dulces procesados son malos también. Sabemos que es difícil no consentirlas, pero debes intentar por su bien que esos días se alimenten estrictamente de su propia comida. Si quieres mimarlas, dales chuches, pero de las específicas para animales.

4. Elimina rápidamente el papel de embalaje de los regalos.

Puede ser muy lindo ver a tu animalito rodando entre los papeles de los regalos, pero hay que estar pendientes de que no ingiera nada. El papel de embalaje, las cintas, los pequeños adornos son un riesgo de asfixia si se llegan a ingerir. Lo mejor es tirar el embalaje lo antes posible y, en su lugar, darle un juguete nuevo para mantenerlo entretenido.

5. Mantén dentro de casa a tu mascota cuando haya bajas temperaturas.

Por favor, no dejes a tus mascotas en el exterior cuando bajen las temperaturas. Sabemos que tienes visitas, pero procura darles un espacio a cubierto. Las mascotas que viven en el interior necesitan tiempo para adaptarse a las bajas temperaturas; por ejemplo, deben mudar a una capa de pelo más gruesa. Si no, es posible que enfermen, pillen resfriados o sufran hipotermia. Sus orejas son especialmente sensibles al frío. Además, hay animales que, directamente, no toleran las bajas temperaturas.

Por último, recuerda que el invierno es una temporada especialmente dura para los perros y gatos que andan por la calle. A eso hay que añadir la mezcla explosiva de estos días de gente, alcohol y petardos. Si dispones de un pequeño espacio, plantéate ser casa de acogida.

Ya se acerca la Navidad, así que hoy dejamos este divertido y tierno poema de la gran Gloria Fuertes.

El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino…
E intranquilo, el gran Melchor,
consultaba su “Longinos”.

-¡No llegamos,
no llegamos,
y el Santo Parto ha venido!
Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.

El camello, cojeando,
más medio muerto que vivo,
va despeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-¡Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido!

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni estos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero -repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos,
mientras el camello, echado,
le hace cosquillas al Niño.

Gloria Fuertes
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