gatos

Durante éstas fechas es muy importante cuidar de tus compañeros peludos. En Huellitas te vamos a dar algunos consejos para asegurarnos de que pasen seguros y felices estas vacaciones.

infografía para cuidar bien de las mascotas en Navidad

1. Procúrales un espacio seguro

Probablemente la casa se llenará amigos y familiares, ya sea para cenar o para desear felices fiestas. Esa afluencia de personas puede causar estrés en las mascotas. Por muy sociables que sean, es importante acomodarles un rincón que les sirva de espacio seguro y donde se puedan refugiar de los extraños. Tenemos que buscar algún espacio cálido y cómodo en alguna parte alejada de la casa o en estancias donde no puedan entrar las visitas. Y donde estén más o menos lejos de ruidos fuertes y molestos. Recuerda cuánto les asusta el sonido de los petardos, así que intenta evitar que los usen en tu casa. Si viajas y tienes que dejarlas con personas de confianza, asegúrate de dejarle sus juguetes favoritos, alguna prenda o trapo con tu olor, sus cacharros y asegúrate de que tenga abundante agua. Los cambios les ocasionan estrés y beben mucho más. Habrá que procurarles también ejercicios o retos para que se les pase el estrés.

2. Mantén las decoraciones navideñas fuera de su alcance

Las decoraciones navideñas pueden ser la causa de algunas situaciones peligrosas para las mascotas. Aparte de las luces de colores, algunas las esferas decorativas también están hechas de vidrio y cabe el riesgo de que las rompan con la boca. Los alambres y cables pueden ser otro foco de peligro: hay riesgo de que se enreden o se corten o, incluso de que se electrocuten si tiran de ellos (especial cuidado con los roedores). Muchas decoraciones pequeñas pueden acabar en la boca y. de ingerirlas, causarles daños internos. Por todo esto, es importante mantener las decoraciones fuera de su alcance, dentro de lo posible, mantener siempre un ojo vigilante, y llevar un inventario de las decoraciones.

3. Que las comidas navideñas solo sean para el consumo humano.

Si hay algo que abunda durante éstas fiestas es la comida. Ten por seguro que eso ya lo habrá notado tu mascota y, por supuesto, querrá probarla. Darles el capricho es muy mala idea ya que hay muchos alimentos humanos que no son buenos para los animales. El chocolate, por ejemplo, puede causar grandes estragos en su tracto digestivo. Cualquier caramelo, galletas u otros dulces procesados son malos también. Sabemos que es difícil no consentirlas, pero debes intentar por su bien que esos días se alimenten estrictamente de su propia comida. Si quieres mimarlas, dales chuches, pero de las específicas para animales.

4. Elimina rápidamente el papel de embalaje de los regalos.

Puede ser muy lindo ver a tu animalito rodando entre los papeles de los regalos, pero hay que estar pendientes de que no ingiera nada. El papel de embalaje, las cintas, los pequeños adornos son un riesgo de asfixia si se llegan a ingerir. Lo mejor es tirar el embalaje lo antes posible y, en su lugar, darle un juguete nuevo para mantenerlo entretenido.

5. Mantén dentro de casa a tu mascota cuando haya bajas temperaturas.

Por favor, no dejes a tus mascotas en el exterior cuando bajen las temperaturas. Sabemos que tienes visitas, pero procura darles un espacio a cubierto. Las mascotas que viven en el interior necesitan tiempo para adaptarse a las bajas temperaturas; por ejemplo, deben mudar a una capa de pelo más gruesa. Si no, es posible que enfermen, pillen resfriados o sufran hipotermia. Sus orejas son especialmente sensibles al frío. Además, hay animales que, directamente, no toleran las bajas temperaturas.

Por último, recuerda que el invierno es una temporada especialmente dura para los perros y gatos que andan por la calle. A eso hay que añadir la mezcla explosiva de estos días de gente, alcohol y petardos. Si dispones de un pequeño espacio, plantéate ser casa de acogida.

gatita de acogida

Kenia, de Ciudad Real Felina, felizmente adoptada

¿No te terminas de decidir para ser casa de acogida? Quizá estos siete puntos te aclaren algunas dudas:

  1. No tengo espacio. Nosotros también lo pensábamos, ¡hasta que encontramos un gato que necesitaba urgentemente de nuestra ayuda! En realidad, ni siquiera te hace falta disponer de una habitación para ello; para un par de gatitos siempre puedes habilitar cualquier rincón como un pequeño “parque” con una barrera improvisada o de las que venden en las tiendas de mascotas. También puede servir el cuarto de la lavadora, una terraza cerrada, incluso un cuarto de baño. Al final, siempre los sacarás algún rato para jugar con ellos, o para que se echen la siesta en el sofá. Recuerda que cualquier espacio en casa, por pequeño que sea, ya será más de lo que tiene el gatito en la protectora.
  2. Mis gatos no toleran a más gatos en casa. Si cuentas con una habitación separada, no habrá problema, sobre todo si sigues ciertos protocolos. La base de todo es la educación. Al principio será incómodo para tu gato pero, conforme se sucedan la acogidas, llegará el momento en que tolerará otro gato en casa y al final ni se inmute o termine jugando con él.
  3. Económicamente no puedo permitirme mantener otro gato. En ocasiones, lamentablemente, a nuestro deseo de ayudar se impone la situación económica por la que estamos atravesando. Si le expones claramente la situación al grupo de rescate, se harán cargo de cubrir todas las necesidades del gatito que tengas en acogida (comida, accesorios, limpieza, etc.). No hay que preocuparse por los gastos veterinarios, pues suelen tener convenio con alguna clínica y de eso se ocupan ellos
  4. Pueden contagiar a mi gato. No habrá problema si se tienen apartados a los gatitos en otra habitación y sigues el protocolo de cuidado y limpieza que te marque el grupo de rescate.
  5. No querré dejarlo marchar. Sí, es más que probable que te encariñes mucho con tu primer gatito y que te resulte dolorosa su marcha. Pero también sentirás la satisfacción de haberlo apartado de la calle y de ayudar al grupo de rescate. Gracias a la información que les proporciones y a las fotos que le hagas, le podrán encontrar el mejor hogar lo antes posible. La primera vez siempre es difícil dejarlo marchar ¡pero hay que ser fuerte!, ¡podrás hacerlo!, y seguramente pronto tendrás la oportunidad de ayudar a otros gatitos.
  6. Ya he adoptado un gato. De acuerdo, eres una persona responsable con los mininos, pero ¿por qué no dar un paso más en ese compromiso? Lo mismo, tu gato necesita algún amigo, aunque sea de forma temporal =)
  7. Me convences, pero otras personas lo harán mejor que yo. Lamentablemente, en nuestro país se hace poco hincapié en este asunto y escasean las casas de acogida, así que cualquier grupo de rescate o protectora te recibirá con los brazos abiertos. En la actualidad, cualquier ayuda es poca.

Te lo decimos por experiencia: acoger gatos es una experiencia muy gratificante. Además de disfrutar durante un tiempo de su compañía, al acoger un minino que necesita temporalmente de nuestros cuidados contribuimos a:

  • Librar al animal de la experiencia de tener que vivir en una protectora; con nosotros puede disfrutar de la vida de cualquier otra mascota hasta que esté listo para su adopción.
  • Socializar al gato en un ambiente hogareño y conseguir que se acostumbre a estar rodeado de otros animales domésticos y de diferentes tipos de personas.
  • Ayudar a que el gato vaya desarrollando adecuadamente todas sus facetas.
  • Protegerlo de enfermedades y otros daños.

Con las protectoras desbordadas en esta temporada, desde Huellitas te animamos a acoger un gatito, especialmente si estás pensando en adoptar. Y, si ya acoges, te invitamos a imprimir y compartir esta lista de argumentos y razones.

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embarazada con gato sin contagiarse de toxoplasmosis

Se puede disfrutar de un embarazo sin tener que alejarte de tu gato. Fotografía de Jamie Baker

El mito acerca de que los gatos pueden contagiar la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas ha sido el causante de gran número de abandonos de gatos durante mucho tiempo. La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito microscópico muy raro que puede llevar al aborto involuntario o dar lugar a malformaciones en los bebés. Y, desde que se descubrió que las heces de los gatos pueden transmitir ese parásito, a muchas embarazadas les han recomendado regalar sus gatos para disminuir el riesgo, o mantenerlos constantemente fuera de la casa. Pero es algo que hoy sabemos que no es necesario cuando se tiene correctamente atendidos a los gatos.

¿Mi médico me recomendará que mantenga alejados a mis gatos?

Muchas entidades médicas advierten que los gatos no son la mayor amenaza. De hecho, sería muy raro que un gato con su cartilla veterinaria al día tuviera el parásito de la toxoplasmosis. Es más probable adquirir la toxoplasmosis al comer carne cruda o verduras mal lavadas, o en actividades relacionadas con la jardinería. Explica a tu médico que tu gato está correctamente controlado, vacunado y desparasitado para que sepa realmente cuál es el riesgo.

Entiende cómo funciona la enfermedad para sentir más seguridad

La comprensión del ciclo de vida del parásito Toxoplasma gondii (T. gondii) y el papel que juegan los gatos y los demás animales en la transmisión de la enfermedad puede aliviar en gran medida los temores acerca del embarazo y la presencia de gatos en casa.

T. gondii es un parásito protozoo que puede infectar a cualquier animal de sangre caliente, y que se sirve de huéspedes intermediarios para completar su ciclo. Generalmente no causa problemas serios, pero puede permanecer en los tejidos (carne).

¿Cómo se contagian los gatos?

Un gato puede contraer el parásito por comer carne infectada (que haya cazado o se le haya dado como alimento), o porque la madre se lo transmitió al nacer. Normalmente adquirirán inmunidad, y solo durante los primeros cinco días existe el riesgo de que desarrollen la enfermedad, algo mucho más frecuente en gatos que tienen la VIF (Virus de Inmunodeficiencia Felina). Por lo tanto, los huevos expulsados por las heces no son infecciosos inmediatamente, requieren un periodo de incubación y maduración a temperatura ambiental que dura entre veinticuatro horas y cinco días.

Sabemos que solamente los gatos que ingieren quistes son los que se infectan, así que la manera de evitar que se contagie nuestra mascota es impedir que coma carne cruda o medio cocida, y estar pendientes de que no cace animales de sangre caliente como pájaros o ratones.

¿Por qué los gatos? ¿Qué pasa con los demás animales?

Aunque no son los únicos animales de compañía que pueden transmitir la toxoplasmosis, los gatos, como todos los felinos, arrojan la etapa infecciosa del parásito a través de las heces. Como el ooquiste necesita al menos 24 horas a temperatura ambiente para madurar, es estrictamente necesario limpiar la caja de arena al menos una vez al día y lavarse muy bien las manos una vez terminada la tarea para evitar la ingesta accidental. Pero ya hemos dicho antes que hay otros modos más probables de quedar infectado.

Entonces, ¿cómo se contagian los humanos?

La única forma de contagio es la ingesta del ooquiste, que pasará del tracto intestinal al torrente sanguíneo. No es posible el contagio de un animal a un humano, así que no hay que preocuparse por acariciar al gato que, de por sí, es un animal bastante limpio. Alrededor del 40-60% de la población humana ha padecido la toxoplasmosis, y únicamente hay peligro al inicio del embarazo en las mujeres que no tienen anticuerpos o tienen bajas sus defensas. El gran porcentaje de los casos se han dado por la ingestión de alimentos contaminados crudos o poco cocinados, o por contacto con las heces infectadas de un gato. Es difícil que un gato atendido y con control veterinario pueda transmitir la toxoplasmosis a sus dueños.

8 medidas para protegerse contra la toxoplasmosis durante el embarazo

A pesar de que es poco probable el contagio de toxoplasmosis a través de nuestro gato, durante el embarazo nunca está de más ser lo más cuidadosa posible. Las siguientes recomendaciones te ayudarán a tí, para que tu gato esté libre del parásito y reduzca todos los riesgos posibles de que contraiga la toxoplasmosis.

  1. Evita darle a tu gato carne cruda o poco cocinada.
  2. A algunos gatos les gustan las verduras; antes de dárselas lávalas a fondo.
  3. Lava muy bien todos los utensilios de cocina que pudieran haber estado en contacto con la carne cruda antes de volver a usarlos.
  4. Utiliza guantes cuando hagas labores de jardinería o trabajes con la tierra por cualquier razón; en caso de no usar guantes, lávate muy bien las manos, incidiendo en las uñas.
  5. Pide a tu pareja, familia o amistades que te echen un cable con la tarea diaria de limpieza de la caja de arena durante el embarazo.
  6. Si no puedes pedir ayuda, colócate guantes de goma antes de limpiar la caja de arena o tirar la basura, y lávate muy bien las manos.
  7. Cambia la arena del gato al menos una vez al día. Suelen vender en los supermercados arena aglomerante para que te sea más fácil encontrar los pegostes.
  8. Evita que tu gato salga al jardín o entre en contacto con otros gatos durante tu embarazo.

Consideraciones finales

Cualquier precaución te ayudará a protegerte durante el embarazo; infórmate acerca de las otras maneras de contagio. Deshacerte de tu gato es innecesario, si lo quieres mucho, es mucho mejor y más bonito, disfrutar de su amor y compañía durante el embarazo y después del nacimiento de tu bebé.

En ocasiones, a pesar del amor que tengamos a nuestro gatito, este puede afectar a nuestra salud. Sabemos que un porcentaje de la población presenta reacciones alérgicas a perros, gatos, vacas, roedores, aves y otro tipo de animales.  Sin embargo, la mayoría de los casos corresponde a alergias a los felinos, que doblan a los de los perros, por ejemplo.

alergia a tu gato

La causa de la alergia puede parecer muy simple; después de todo, el pelo es lo que se ve a simple vista. Pero la cuestión es más complicada de lo que se piensa. En realidad, la alergia suele estar provocada por una proteína secretada por las células muertas de la piel (la “caspa”) o por la saliva de los animales; con su diminuto tamaño, estas proteínas puede filtrarse a través de las telas y dispersarse por el aire. Así que, incluso cuando se ha limpiado el pelo en las habitaciones, pueden quedar éstas partículas en el ambiente a la espera de aterrizar en los ojos, o ser inhaladas por la nariz y llegar a los pulmones. Nuestro cuerpo desarrolla de manera natural las defensas para combatirlas, por lo que las respuestas alérgicas son el resultado “exagerado” del sistema inmunológico ante la percepción del intruso; nuestras defensas identifican a la partícula como peligrosa y dañina y desencadenan la respuesta inmune.

De modo que hay que dejar claro que el enemigo a vencer no es tu gato, ni el pelo de tu gato, sino esa proteína secretada en la piel muerta o en la saliva. Cuando los gatos se lamen para acicalarse y la saliva se seca sobre el pelaje, la proteína se separa del animal en moléculas microscópicas que flotan por toda la casa.

Plan de acción para combatir la alergia a tu gato

A pesar de las advertencias médicas, algunas personas prefieren soportar la alergia a separarse de su amigo. Si te ajustas a este perfil, vamos a intentar darte unas pautas para ayudarte a hacer de tu casa un hogar libre de alérgenos.

  1. Debes evitar que tu gato se tumbe en cada rincón de la casa; si logras concentrar su ritual de acicalamiento en una sola estancia, además de que tu mascota estará mejor, será más fácil controlar su limpieza. Hay que encontrar el lugar con la temperatura, aire, luz… ideal. Está comprobado que, si se encuentra ese lugar, los gatos no se mueven de él durante todo el día, y pueden permanecer hasta 16 horas tranquilos y cómodos en el mismo sitio. Si tu gato solo usa ese lugar durante las noches, es que no le resulta cómodo del todo. Observa dónde se la pasa tumbado la mayor parte del día y, aunque haya que cambiar la decoración de la casa, es preferible ponerle ahí su rascador, casita y mantas.
  2. No importa lo mucho que lo quieras o las veces que te lo exija: nunca le permitas que reclame el dormitorio como suyo. Lo ideal es que tu espacio para dormir se encuentre fuera de los límites de tu gato. Las partículas que transportan los alérgenos son tan pequeñas que pueden adherirse fácilmente a los edredones, sábanas y fundas de almohadas. A ser posible, intenta lavar la ropa de cama dos veces por semana en agua caliente. Lavar la ropa de cama con frecuencia es un paso importante para mantener fuera del dormitorio los alérgenos.
  3. Limpia regularmente las cortinas y los muebles. Las alfombras, muebles tapizados e incluso peluches son reservorios ideales para todo tipo de alérgenos.
  4. Usa un purificador de aire para desactivar alérgenos de las mascotas en el ambiente. Como ya hemos comentado, las partículas son tan pequeñas que pueden estar por el aire durante mucho tiempo. Lo que hacen los purificadores de aire es filtrar de manera muy eficaz esas partículas. Hay estudios científicos que demuestran que un purificador de aire de la marca HEPA, por ejemplo, reduce los alérgenos en un 90% cuando la mascota no está presente en la habitación y alrededor del 70% cuando está presente.
  5. Cuida su alimentación. Sobre todo, busca piensos que ayuden en el pelaje y que contengan ácidos grasos omega 3 y omega 6.
  6. Al menos un par de veces a la semana es conveniente pasarle toallitas húmedas o un paño tibio. Pero, si además le gusta el baño a tu gato, sumérgelo en agua calientita un par de minutos cada semana; es la mejor manera de eliminar los alérgenos.
  7. Por último, algunos medicamentos pueden ayudar. Habla con tu médico para que te aconseje qué tipo de antihistamínico, spray o vacuna es apropiado para que puedas combatir la alergia a tu gato.

Esperamos que, siguiendo estos consejos, la convivencia con tu mascota vuelva a ser agradable y se terminen esas molestias que tanto la enturbiaban.

gato con su amo

Navidad: las cartas a los Reyes Magos y a Papá Noel se llenan de peticiones infantiles de perritos y gatitos, de peces y conejitos. Es uno de los regalos recurrentes para los niños en estas fiestas, una animalito. Y es ahora cuando nos toca a nosotros, los «mayores», comportarnos como personas responsables. La adquisición de una mascota no puede ser ni un acto impulsivo ni fruto del capricho momentáneo de estas fechas. Sí, los cachorritos son adorables, con sus enormes ojotes y su aspecto de peluche, pero nunca debemos olvidar que se trata de seres vivos. Y, según la Fundación Affinity, aproximadamente el 30% de los cachorros que se regalaron en la última Navidad fueron abandonados o entregados a protectoras entre Semana Santa y el verano. Claro, cuando jugaban al pie del árbol entre los papeles de regalo eran muy monos, pero luego hay que sacarlos a pasear, limpiar sus cacas, educarlos pacientemente, cambiarles la arena, darles de comer…; los niños se cansan pronto de la novedad y ocuparse de todas esas cosas ya no les hace gracia a sus padres. Y, cuando los abandonan, estos padres se están comportando con gran irresponsabilidad delante de sus hijos, les están mostrando un comportamiento muy cruel, de lo peor que se le puede enseñar a un niño.

Niña con un perro ¿regalar en Navidad?

Perros y gatos viven más de diez años -algunos gatos, bien cuidados, pueden alcanzar los veinte-, así que adoptar una mascota significa adquirir un compromiso a largo plazo. Como va a ser una relación larga, es necesario valorar en qué aspectos se va a ver afectada la vida familiar y cómo se integrará el nuevo miembro. Es una decisión que puede llevar su tiempo y debería estar consensuada por toda la familia. Y eso no se puede hacer abiertamente si se trata de regalos navideños.

Lo primero que los padres deben hacer es asegurarse de que sus hijos desean de verdad convivir con un animal, que no se trata de un capricho y tienen en cuenta las tareas y responsabilidades que ello implica. Seguramente ya se habrá tenido una serie de pistas. Desde luego, si los niños no han pedido explícitamente una mascota como regalo, la idea de regalarles un animal no debe pasarse nunca por la cabeza. Solo traerá problemas al niño, a los padres y, sobre todo, al animal.

Cuando nuestro hijo o nuestra hija lleva mucho tiempo con el deseo de tener un animal de compañía e insiste continuamente con lo mucho que lo querrá y lo cuidará es cuando nos lo podremos empezar a plantear. Pero, en este caso, lo mejor es hacer partícipe al niño de todo el proceso de búsqueda y adopción. Juntos, es más fácil que se encuentre la mascota adecuada para la familia. Además, al niño le dará igual que el cachorro aparezca el 25 de diciembre, el 6 de enero o el 30 de abril: lo que le importará de verdad es la posibilidad de tener un nuevo amigo.

Antes de dar el paso habrá que informarse de las costumbres y necesidades del animal que vamos a introducir, valorar el espacio disponible, el tiempo que se le va a poder dedicar… En definitiva, saber si la familia puede asumir las obligaciones que conlleva o hay que buscar otro tipo de mascota más compatible. La llegada del animal no debería tomarse como la adquisición de una nueva posesión, que es lo que parece indicar un regalo, sino como la inclusión de un nuevo miembro de la familia que también tendrá sus propios derechos. Hemos de recordar, en este punto, que al adquirir un animal de compañía se adquieren una serie de responsabilidades legales (inscribirlo en el ayuntamiento, ponerle el microchip…).

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Seguramente hayáis leído o escuchado alguna vez sobre las casas de acogida para mascotas. Hay animales que, por alguna circunstancia, se encuentran a la espera de una familia adoptante. Generalmente, son animales recogidos o rescatados por protectoras o asociaciones. Mientras se les buscan dueños responsables que los adopten, o se realizan los trámites necesarios, la ley permite que se integren en una casa voluntaria de acogida temporal que les proporcione, mientras tanto, la seguridad, el afecto, la educación y la estabilidad que necesitan para su bienestar.

Gatita en acogida

Princesa, gatita en acogida de la asociación Gatómicas

Este pretende ser el primero de una serie de artículos que queremos escribir sobre la acogida de gatitos. ¿Por qué precisamente de mininos? Pues porque hace tiempo que nuestro hogar es casa de acogida para gatos, y queremos compartir nuestras experiencias con vosotros: las aventuras del pasado y también las nuevas vivencias. Así que usaremos este blog a modo de  diario cada vez que tengamos nuevos invitados gatunos en la casa, para relataros el día a día de la acogida.

En España hay, desde hace tiempo, asociaciones y grupos que se dedican a rescatar a los gatos abandonados o callejeros. Los cuidan, los alimentan, los vacunan y desparasitan, y les buscan una buena familia adoptante que se comprometa a darles el cariño y atenciones que necesitan. También se ocupan de su esterilización, una labor importante para evitar que crezcan las colonias de gatos abandonados que viven en las ciudades. Estas asociaciones, casi siempre de recursos muy limitados, necesitan de todo el apoyo necesario. Se les puede ayudar con donaciones económicas, en especie y, por supuesto, siendo casa de acogida. Cuando te conviertes en casa de acogida, la mayoría de las asociaciones se encargarán de proporcionarte alimentos, medicinas y, si el animal lo necesita, se harán cargo de los gastos veterinarios, ya que suelen tener convenios con las clínicas. 

¿Por qué los grupos que rescatan gatos necesitan casas de acogida?

Existen múltiples razones por las que un gato requiere especialmente los cuidados de una casa de acogida. Entre ellas podemos citar las siguientes:

  • La asociación que se dedica al rescate de los gatitos no dispone de un refugio físico; entonces depende de casas de acogida para que se hagan cargo de los gatos que salvan de la calle hasta que encuentren una familia adecuada para ellos.
  • Cuando hay gatitos que todavía son demasiado pequeños para ser adoptados, se necesita de un lugar seguro en el que puedan quedarse hasta que tengan la edad suficiente para ir a un hogar definitivo.
  • En ocasiones, hay gatos que requieren un cuidado especial para recuperarse de alguna cirugía, enfermedad o lesión, y se necesita un lugar en el que puedan pasar la convalecencia.
  • El gato o la gata lo está pasando mal en el refugio y presenta síntomas de ansiedad, ataques o estrés.
  • El animal nunca antes ha vivido en una casa, o no ha tenido mucho contacto con la gente u otros animales, y debe ser socializado.
  • El refugio se está quedando sin espacio o se ha visto atacado por alguna epidemia.

¿Qué implica convertir tu hogar en casa de acogida para gatos?

Una casa en acogida es aquella cuyos dueños se han comprometido a acoger a un gato sin hogar y a llenarlo de cariño, cuidados y atención, como si se tratase de un gato propio. La acogida puede tener una duración indeterminada, hasta que se adopte el gato, o puede tener una duración determinada, según las posibilidades de la familia de acogida o las necesidades de la asociación.

Cuando decides ofrecer tu hogar como casa de acogida temporal te comprometes a:

  1. Alimentar adecuadamente al animal que se te confíe según sus necesidades (puede necesitar complementos o leche especial si se trata de gatitos destetados antes de tiempo); administrarle, si está en tratamiento, las medicinas que requiera y que suele entregarnos la asociación.
  2. Ocuparte de su higiene y evitar que viva en condiciones insalubres (limpiarle la arena con regularidad, lavarlo si es necesario…)
  3. Mantenerlo en un entorno seguro, a salvo de las inclemencias del tiempo y donde no pueda ser atacado o molestado por personas o animales.
  4. Contactar con la asociación en caso de que detectemos que el animal tiene algún trastorno o sufre un percance y precisa de atención veterinaria.

La mayoría de las asociaciones te entregarán material y comida para cuidar al animal que acojes; sin embargo, al no contar con recursos suficientes, es posible que tengas que correr con algunos gastos de alimentación. Si tienes otros animales en casa, es importante que pidas los test de enfermedades básicos y que lleven a cabo un protocolo sanitario antes de dártelo en acogida. Sigue leyendo

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