Bebé

Seguimos con la preparación de las mascota para la llegada del bebé a la familia. Recuerda que ya hemos hablado de cómo preparar a la mascota durante el embarazo. Ahora recomendaremos una serie de órdenes básicas que se deben practicar con los perros para cuando llegue el momento.

Educando al perro ahora que llega el bebé

Ahora que llega el bebé, es hora de enseñar a tu mascota unas habilidades básicas

La sintonía verbal y gestual con tu perro durante el embarazo puede ayudar mucho cuando llegue la hora de convivir con el bebé. Enséñale a que se siente, se acueste o permanezca en silencio durante periodos cortos, a que no salte sobre ti o a que solo se acerque solo cuando lo llamas ayudará a hacer la vida más fácil en la nueva rutina de la familia. Las habilidades que enumeramos a continuación son particularmente importantes.

Habilidades básicas

  1. Siéntate y tumba. Debes enseñar a tu perro a tumbarse cuando te sientes para dar de comer al bebé.
  2. Quieto o NO. Es necesario enseñar a tu mascota a que controle sus impulsos; estas órdenes serán útiles en muchas ocasiones.
  3. Sal o deja. Dos órdenes para enseñar a tu perro a salir del lugar cuando sea necesario o a dejar las cosas del bebé.
  4. Saludar a la gente de manera cortés. De por sí, el salto de un perro sobre las personas a la hora de saludar puede resultar molesto para algunas visitas. Ni que decir tiene lo peligroso que puede resultar cuando estés embarazada o sosteniendo a tu bebé.
  5. Enseñarle cuándo debe irse a su cama. Saber que está en su lugar, cómodo y relajado, te ayudará mucho cuando no puedas supervisarlo, y a él, que ahí está seguro y a salvo cuando haya mucha agitación en el ambiente.
  6. Ven. Indicarle que acuda a ti solamente cuando le llames evitará que se acerque impulsivamente a tu bebé sin tu presencia.

    Habilidades especiales

  7. Orientarle con la mano o la cabeza. Si se pone nervioso o se muestra tímido, enseñarle a tu perro a orientarse con tu mano podría hacerle sentir más cómodo y seguro. Una vez que aprenda a dirigirse con las señales de tu cuerpo, puedes enseñarle, incluso, a tocar suavemente al bebé con su nariz.
  8. Aléjate. Le indicará que debe hacerlo cuando se lo indiques, pero con ello también le ayudarás a desaparecer cuando lo necesite. Por ejemplo, puedes utilizar esta señal cuando el bebé empiece a gatea hacia tu perro y a él le resulte incómoda la situación; muchos perros, no se dan cuenta de que alejarse de algo también es una opción. Si se quiere alejar cuando note a tu bebé demasiado nervioso, no se sentirá atrapado en la situación estresante de querer estar contigo pero no tener humor para la energía de tu bebé.
  9. Jugar a la pelota. Enseñar a tu perro a jugar a la pelota con cualquier juguete puede prepararle para interactuar de manera segura y divertida con tu bebé.

¿Cómo enseñarle todo ésto a mi perro?

Aparte de adquirir los servicios de un buen entrenador canino, que te ayudará a enseñarle las nuevas habilidades de una manera eficiente, puedes encontrar bastantes videotutoriales de órdenes básicas en Youtube. En general, las órdenes deben ser cortas y claras, a ser posible de pocas sílabas. Y la palabra utilizada ha ser siempre la misma o se liará y no aprenderá. Cuando le vayamos a enseñar, debemos captar totalmente su atención y transmitirle calma y tranquilidad. Por eso hay que armarse de paciencia, porque habrá que repetirlo todo las veces que sean necesarias. Y no debemos olvidar recompensarlo cuando haga bien las cosas y festejarlo con él, ya que lo importante es el refuerzo positivo. Nunca, nunca se debe intentar enseñar mediante castigos.

perro ante la llegada del bebé

Fotografía de Sébastien Garnier

El traer un bebé a la casa es motivo de muchas alegrías, y trae nuevas experiencias a la familia. Sin embargo, puede resultar abrumador para tu perro o tu gato, pues se enfrentará a nuevas personas, sonidos, rutinas, espacios y olores. Si no se prepara adecuadamente, puede resultarle molesto, especialmente si no se le da la oportunidad de pasar tiempo con el bebé. Piensa que vas a alterar su rutina diaria, su horario va a cambiar y, sobre todo por las necesidades que implica un bebé, se le dará menos tiempo y atenciones. Así que puede convertirse en un periodo difícil para él, especialmente si ha sido el centro de tus mimos y atenciones durante todo éste tiempo.

Por ello, para intentar hacerlo lo mejor posible, es importante tomarse algún tiempo preparando a tu compi para la llegada del bebé. Durante los meses anteriores a la llegada, deberás centrarte en dos cosas principalmente:

  1. Enseñar a tu perro o gato las habilidades necesarias para interactuar de forma segura con el nuevo bebé.
  2. Planificar cómo ayudarle a adaptarse a la nueva experiencia y a los cambios que vendrán por delante.

Haciendo un plan

Cuánto antes empieces a preparar a tu compi para la llegada del bebé, más tiempo tendrá para estar preparado, y eso le ayudará a adaptarse a los cambios por venir, para que el nuevo proceso de adaptación sea lo menos estresante posible para ambos, por lo que hay que centrarse en tres cosas principalmente.

  1. Deja que sea parte del proceso. Por supuesto, el animalito no entiende que llevarás un bebé en la pancita los próximos nueve meses. Pero sí entenderá que algo te está pasando en base a tu carácter y ánimo, de acuerdo a las posturas, y en cuanto al comportamiento y química de tu cuerpo. Son maestros en la lectura del lenguaje corporal, por lo que van a darse cuenta cuando tus movimientos comiencen a ser más torpes o el cuidado que estás teniendo con tu propio cuerpo. También notarán cambios en tu actitud, como pasarte más tiempo relajada en el sofá o el cuidado extra que tu pareja y otros miembros de la familia tengan contigo. Sin embargo, cubrirse la panza de manera instintiva cuando se acerque a ti le dará a entender rechazo; por eso, es importante que enseñarle algunas habilidades básicas de obediencia, que detallaremos mejor en un próximo artículo. Para éste ejemplo en concreto, la pauta específica de aprendizaje es que podrá acercarse, de manera tranquila y sosegada, cuando tú se lo indiques.
  2. Cuatro meses antes de que nazca el bebé, introduce al perro o al gato en las nuevas experiencias, sonidos y olores que va a encontrarse. Se puede lavar prendas con el mismo detergente que se usará con las ropitas del bebé, dejarle que esté presente cuando decoréis la nueva habitación, poner de vez en cuando sonidos de bebés por la casa y que lo asocie estas nuevas experiencias con recompensas… De ésta manera, la vida con el nuevo integrante no será tan extraña.
  3. Dos o tres meses antes de que llegue el bebé se puede anticipar algunos cambios que habrán en tu rutina diaria e incorpóralos a la rutina diaria de tu perro o gato. Si piensas adecuar un nuevo espacio para que esté a partir de entonces, ahora es el momento para hacerlo. Si piensas mantenerlo fuera de las áreas donde esté el bebé, es el momento de hacerlo, siempre de manera amable y cariñosa. Intenta enseñarle la diferencia entre sus juguetes y los juguetes del bebé: cuales puede coger y cuales debe respetar. Acércale ropitas lavadas con el mismo champú que usará el bebé, cuando esté tranquilo. Pon más sonidos distintos de bebés, incluido el llanto para que vaya acostumbrándose. Y, si otra persona se encargará a partir de entonces de sus paseos o atenciones diarias, ahora se puede empezar ya.

Sin duda, planificar y ejecutar las acciones con suficiente tiempo, constancia y cariño, ayudará a que tu perro o gato no se transtorne con la llegada del bebé, aprenda a ser paciente y cultive el amor hacia él o ella.

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