embarazada con gato sin contagiarse de toxoplasmosis

Se puede disfrutar de un embarazo sin tener que alejarte de tu gato. Fotografía de Jamie Baker

El mito acerca de que los gatos pueden contagiar la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas ha sido el causante de gran número de abandonos de gatos durante mucho tiempo. La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito microscópico muy raro que puede llevar al aborto involuntario o dar lugar a malformaciones en los bebés. Y, desde que se descubrió que las heces de los gatos pueden transmitir ese parásito, a muchas embarazadas les han recomendado regalar sus gatos para disminuir el riesgo, o mantenerlos constantemente fuera de la casa. Pero es algo que hoy sabemos que no es necesario cuando se tiene correctamente atendidos a los gatos.

¿Mi médico me recomendará que mantenga alejados a mis gatos?

Muchas entidades médicas advierten que los gatos no son la mayor amenaza. De hecho, sería muy raro que un gato con su cartilla veterinaria al día tuviera el parásito de la toxoplasmosis. Es más probable adquirir la toxoplasmosis al comer carne cruda o verduras mal lavadas, o en actividades relacionadas con la jardinería. Explica a tu médico que tu gato está correctamente controlado, vacunado y desparasitado para que sepa realmente cuál es el riesgo.

Entiende cómo funciona la enfermedad para sentir más seguridad

La comprensión del ciclo de vida del parásito Toxoplasma gondii (T. gondii) y el papel que juegan los gatos y los demás animales en la transmisión de la enfermedad puede aliviar en gran medida los temores acerca del embarazo y la presencia de gatos en casa.

T. gondii es un parásito protozoo que puede infectar a cualquier animal de sangre caliente, y que se sirve de huéspedes intermediarios para completar su ciclo. Generalmente no causa problemas serios, pero puede permanecer en los tejidos (carne).

¿Cómo se contagian los gatos?

Un gato puede contraer el parásito por comer carne infectada (que haya cazado o se le haya dado como alimento), o porque la madre se lo transmitió al nacer. Normalmente adquirirán inmunidad, y solo durante los primeros cinco días existe el riesgo de que desarrollen la enfermedad, algo mucho más frecuente en gatos que tienen la VIF (Virus de Inmunodeficiencia Felina). Por lo tanto, los huevos expulsados por las heces no son infecciosos inmediatamente, requieren un periodo de incubación y maduración a temperatura ambiental que dura entre veinticuatro horas y cinco días.

Sabemos que solamente los gatos que ingieren quistes son los que se infectan, así que la manera de evitar que se contagie nuestra mascota es impedir que coma carne cruda o medio cocida, y estar pendientes de que no cace animales de sangre caliente como pájaros o ratones.

¿Por qué los gatos? ¿Qué pasa con los demás animales?

Aunque no son los únicos animales de compañía que pueden transmitir la toxoplasmosis, los gatos, como todos los felinos, arrojan la etapa infecciosa del parásito a través de las heces. Como el ooquiste necesita al menos 24 horas a temperatura ambiente para madurar, es estrictamente necesario limpiar la caja de arena al menos una vez al día y lavarse muy bien las manos una vez terminada la tarea para evitar la ingesta accidental. Pero ya hemos dicho antes que hay otros modos más probables de quedar infectado.

Entonces, ¿cómo se contagian los humanos?

La única forma de contagio es la ingesta del ooquiste, que pasará del tracto intestinal al torrente sanguíneo. No es posible el contagio de un animal a un humano, así que no hay que preocuparse por acariciar al gato que, de por sí, es un animal bastante limpio. Alrededor del 40-60% de la población humana ha padecido la toxoplasmosis, y únicamente hay peligro al inicio del embarazo en las mujeres que no tienen anticuerpos o tienen bajas sus defensas. El gran porcentaje de los casos se han dado por la ingestión de alimentos contaminados crudos o poco cocinados, o por contacto con las heces infectadas de un gato. Es difícil que un gato atendido y con control veterinario pueda transmitir la toxoplasmosis a sus dueños.

8 medidas para protegerse contra la toxoplasmosis durante el embarazo

A pesar de que es poco probable el contagio de toxoplasmosis a través de nuestro gato, durante el embarazo nunca está de más ser lo más cuidadosa posible. Las siguientes recomendaciones te ayudarán a tí, para que tu gato esté libre del parásito y reduzca todos los riesgos posibles de que contraiga la toxoplasmosis.

  1. Evita darle a tu gato carne cruda o poco cocinada.
  2. A algunos gatos les gustan las verduras; antes de dárselas lávalas a fondo.
  3. Lava muy bien todos los utensilios de cocina que pudieran haber estado en contacto con la carne cruda antes de volver a usarlos.
  4. Utiliza guantes cuando hagas labores de jardinería o trabajes con la tierra por cualquier razón; en caso de no usar guantes, lávate muy bien las manos, incidiendo en las uñas.
  5. Pide a tu pareja, familia o amistades que te echen un cable con la tarea diaria de limpieza de la caja de arena durante el embarazo.
  6. Si no puedes pedir ayuda, colócate guantes de goma antes de limpiar la caja de arena o tirar la basura, y lávate muy bien las manos.
  7. Cambia la arena del gato al menos una vez al día. Suelen vender en los supermercados arena aglomerante para que te sea más fácil encontrar los pegostes.
  8. Evita que tu gato salga al jardín o entre en contacto con otros gatos durante tu embarazo.

Consideraciones finales

Cualquier precaución te ayudará a protegerte durante el embarazo; infórmate acerca de las otras maneras de contagio. Deshacerte de tu gato es innecesario, si lo quieres mucho, es mucho mejor y más bonito, disfrutar de su amor y compañía durante el embarazo y después del nacimiento de tu bebé.

Había una vez, en un lejano rincón africano, un viejo nigeriano del pueblo hausa al que le encantaba contar muchísimas historias. Todas las tardes caminaba largos kilómetros para ir a sacar agua del pozo para su casa, y a su regreso siempre se detenía en una piedra a descansar. Y allí, pronto se acercaban todos los niños de su pueblo y se sentaban a su alrededor para escuchar sus historias.

-¿Qué cuento contarás hoy, Bayajida? -gritó un día uno de los niños.

Y el viejo, secándose el sudor de la frente, miró seriamente a todos los que le rodeaban y después sonrío. Los niños, acostumbrados a su sonrisa, rieron con él; y entonces, el viejo Bajayida comenzó su historia:

-Vosotros sabéis que somos un pueblo de granjeros y agricultores -comenzó Bajayida-, y criamos animales: cabras, gallinas…
-¡Mi papá tiene tres gallinas! -gritó uno de los más pequeños.
– Bien -continuó Bajayida-, pues cierto día, una de las gallinas picoteaba en el suelo buscando lombrices y pasó un pájaro del bosque. Al observar a la gallina, se posó en una de las ramas y le preguntó: “Gallina ¿y tú por qué no vuelas? Al fin y al cabo tienes alas como las demás aves”. A la gallina, por supuesto, le molestó que aquel pájaro se metiese en lo que no le importaba y le gritó que se largara. Pero el pájaro le siguió hablando: “Tu amo no tardará en asarte, más vale que te escondas en el bosque”.

La gallina no prestó atención en ese momento a aquella palabras. Pero pronto se enteró de que era cierto que su amo pensaba asarla. Y se quedó muy triste y preocupada. El pájaro la vio tan mal que se le acercó y le dio un consejo: “Lo que tienes que hacer es poner un huevo cada día. Si lo haces así, tu amo tendrá qué comer y te dejará vivir”.

Así lo hizo la gallina, y así fue como se salvó. Y quedó muy agradecida al pájaro del bosque por el consejo que le había dado.
La gallina que se salvó de la muerte
Y ahora mis niños, como estáis muy agradecidos por mi historia, me dejaréis ir a mi casa, que me espera mi hija para preparar la cena.

-¿Mañana nos contarás otro, Bajayida?
-Mañana y todos los días -dijo sonriendo el viejo, que se fue feliz a su casa con el agua mientras los niños empezaron a jugar a perseguir gallinas.

La gallina que se salvó de la muerte está basado en el Cuento del pueblo hausa, Nigeria.

Si queréis escuchar este cuento de viva voz, pinchad aquí

 

En ocasiones, a pesar del amor que tengamos a nuestro gatito, este puede afectar a nuestra salud. Sabemos que un porcentaje de la población presenta reacciones alérgicas a perros, gatos, vacas, roedores, aves y otro tipo de animales.  Sin embargo, la mayoría de los casos corresponde a alergias a los felinos, que doblan a los de los perros, por ejemplo.

alergia a tu gato

La causa de la alergia puede parecer muy simple; después de todo, el pelo es lo que se ve a simple vista. Pero la cuestión es más complicada de lo que se piensa. En realidad, la alergia suele estar provocada por una proteína secretada por las células muertas de la piel (la “caspa”) o por la saliva de los animales; con su diminuto tamaño, estas proteínas puede filtrarse a través de las telas y dispersarse por el aire. Así que, incluso cuando se ha limpiado el pelo en las habitaciones, pueden quedar éstas partículas en el ambiente a la espera de aterrizar en los ojos, o ser inhaladas por la nariz y llegar a los pulmones. Nuestro cuerpo desarrolla de manera natural las defensas para combatirlas, por lo que las respuestas alérgicas son el resultado “exagerado” del sistema inmunológico ante la percepción del intruso; nuestras defensas identifican a la partícula como peligrosa y dañina y desencadenan la respuesta inmune.

De modo que hay que dejar claro que el enemigo a vencer no es tu gato, ni el pelo de tu gato, sino esa proteína secretada en la piel muerta o en la saliva. Cuando los gatos se lamen para acicalarse y la saliva se seca sobre el pelaje, la proteína se separa del animal en moléculas microscópicas que flotan por toda la casa.

Plan de acción para combatir la alergia a tu gato

A pesar de las advertencias médicas, algunas personas prefieren soportar la alergia a separarse de su amigo. Si te ajustas a este perfil, vamos a intentar darte unas pautas para ayudarte a hacer de tu casa un hogar libre de alérgenos.

  1. Debes evitar que tu gato se tumbe en cada rincón de la casa; si logras concentrar su ritual de acicalamiento en una sola estancia, además de que tu mascota estará mejor, será más fácil controlar su limpieza. Hay que encontrar el lugar con la temperatura, aire, luz… ideal. Está comprobado que, si se encuentra ese lugar, los gatos no se mueven de él durante todo el día, y pueden permanecer hasta 16 horas tranquilos y cómodos en el mismo sitio. Si tu gato solo usa ese lugar durante las noches, es que no le resulta cómodo del todo. Observa dónde se la pasa tumbado la mayor parte del día y, aunque haya que cambiar la decoración de la casa, es preferible ponerle ahí su rascador, casita y mantas.
  2. No importa lo mucho que lo quieras o las veces que te lo exija: nunca le permitas que reclame el dormitorio como suyo. Lo ideal es que tu espacio para dormir se encuentre fuera de los límites de tu gato. Las partículas que transportan los alérgenos son tan pequeñas que pueden adherirse fácilmente a los edredones, sábanas y fundas de almohadas. A ser posible, intenta lavar la ropa de cama dos veces por semana en agua caliente. Lavar la ropa de cama con frecuencia es un paso importante para mantener fuera del dormitorio los alérgenos.
  3. Limpia regularmente las cortinas y los muebles. Las alfombras, muebles tapizados e incluso peluches son reservorios ideales para todo tipo de alérgenos.
  4. Usa un purificador de aire para desactivar alérgenos de las mascotas en el ambiente. Como ya hemos comentado, las partículas son tan pequeñas que pueden estar por el aire durante mucho tiempo. Lo que hacen los purificadores de aire es filtrar de manera muy eficaz esas partículas. Hay estudios científicos que demuestran que un purificador de aire de la marca HEPA, por ejemplo, reduce los alérgenos en un 90% cuando la mascota no está presente en la habitación y alrededor del 70% cuando está presente.
  5. Cuida su alimentación. Sobre todo, busca piensos que ayuden en el pelaje y que contengan ácidos grasos omega 3 y omega 6.
  6. Al menos un par de veces a la semana es conveniente pasarle toallitas húmedas o un paño tibio. Pero, si además le gusta el baño a tu gato, sumérgelo en agua calientita un par de minutos cada semana; es la mejor manera de eliminar los alérgenos.
  7. Por último, algunos medicamentos pueden ayudar. Habla con tu médico para que te aconseje qué tipo de antihistamínico, spray o vacuna es apropiado para que puedas combatir la alergia a tu gato.

Esperamos que, siguiendo estos consejos, la convivencia con tu mascota vuelva a ser agradable y se terminen esas molestias que tanto la enturbiaban.

gato con su amo

A diferencia de otros animales domésticos, las chinchillas no huelen; huele su heno, los pellets, el sustrato… pero ellas no. ¿Por qué? Sencillamente, porque usan arena para bañarse. Creedme: hemos tenido un hámster junto a 10 chinchillas en la misma habitación y no olían lo mismo. Así que, si una chinchilla huele, se debe a que no se está limpiando su jaula con la frecuencia que se debería, o a que el animal está enfermo y hay que llevarla al veterinario de exóticos con la mayor brevedad.

La mejor manera de mantener sana una chinchilla, además de darle una buena alimentación y estar pendiente de su salud, es mantener limpia su jaula. Una jaula sucia puede conducir a la infección por parásitos, hongos y, además, empezará a oler mal.

Cría de chinchilla

Fotografía de Javier G. Iaberius para Chinchillas Nocte Vela

¿Qué puedo usar para limpiar la jaula de mi chinchilla?

Para limpiar las jaulas de las chinchillas puedes usar vinagre al 50% (mitad agua y mitad vinagre) y enjuagar. O bien, usar lejía al 10% (9 partes de agua por cada parte de lejía). En este último caso, enjuaga a fondo varias veces la jaula.

¿Cada cuánto debo limpiar la jaula de mi chinchilla?

  • Todos los días. Hay que limpiar los comederos antes de volver a darles alimento. El agua se cambia diariamente para que esté fresca y no se le desarrolle moho o verdín en el bebedero. Se barren los estantes, su casita, hamaca… También se pasa un poco la bayeta por las paredes de la jaula.
  • Semanalmente. Se lava bien el bebedero y el plato de comida. Es necesario cambiar el sustrato al completo, aunque la frecuencia de esto último dependerá del número de chinchillas en la jaula y del tipo de sustrato que se utilice. También se limpia su arena y se pasa la bayeta con vinagre por las baldas y paredes, la casa o los juguetes.
  • Mensualmente. Hay que limpiar la jaula a fondo, lavar o reemplazar las baldas y accesorios si fuera necesario. Si se utiliza una jaula de madera, hay que recordar que la madera es porosa y puede albergar bacterias y hongos, así que es muy importante para la salud de una chinchilla mantener la zona limpia. Se puede empapar un paño de lejía o vinagre, lavar, enjuagar y dejar secar al aire.

¿Qué pasa si limpio su jaula a menudo, pero la habitación de mi chinchilla huele mal?

Prueba usando distintos tipos de sustratos. En general, nosotros hemos obervado que los sustratos de maíz o cáñamo absorben mejor. También asegúrate de que la habitación tiene ventilación suficiente y que no hay exceso de humedad. Quizá sería bueno adquirir un humidificador.

Podéis encontrar mucha más información sobre chinchillas en Nocte Vela.

 

Navidad: las cartas a los Reyes Magos y a Papá Noel se llenan de peticiones infantiles de perritos y gatitos, de peces y conejitos. Es uno de los regalos recurrentes para los niños en estas fiestas, una animalito. Y es ahora cuando nos toca a nosotros, los «mayores», comportarnos como personas responsables. La adquisición de una mascota no puede ser ni un acto impulsivo ni fruto del capricho momentáneo de estas fechas. Sí, los cachorritos son adorables, con sus enormes ojotes y su aspecto de peluche, pero nunca debemos olvidar que se trata de seres vivos. Y, según la Fundación Affinity, aproximadamente el 30% de los cachorros que se regalaron en la última Navidad fueron abandonados o entregados a protectoras entre Semana Santa y el verano. Claro, cuando jugaban al pie del árbol entre los papeles de regalo eran muy monos, pero luego hay que sacarlos a pasear, limpiar sus cacas, educarlos pacientemente, cambiarles la arena, darles de comer…; los niños se cansan pronto de la novedad y ocuparse de todas esas cosas ya no les hace gracia a sus padres. Y, cuando los abandonan, estos padres se están comportando con gran irresponsabilidad delante de sus hijos, les están mostrando un comportamiento muy cruel, de lo peor que se le puede enseñar a un niño.

Niña con un perro ¿regalar en Navidad?

Perros y gatos viven más de diez años -algunos gatos, bien cuidados, pueden alcanzar los veinte-, así que adoptar una mascota significa adquirir un compromiso a largo plazo. Como va a ser una relación larga, es necesario valorar en qué aspectos se va a ver afectada la vida familiar y cómo se integrará el nuevo miembro. Es una decisión que puede llevar su tiempo y debería estar consensuada por toda la familia. Y eso no se puede hacer abiertamente si se trata de regalos navideños.

Lo primero que los padres deben hacer es asegurarse de que sus hijos desean de verdad convivir con un animal, que no se trata de un capricho y tienen en cuenta las tareas y responsabilidades que ello implica. Seguramente ya se habrá tenido una serie de pistas. Desde luego, si los niños no han pedido explícitamente una mascota como regalo, la idea de regalarles un animal no debe pasarse nunca por la cabeza. Solo traerá problemas al niño, a los padres y, sobre todo, al animal.

Cuando nuestro hijo o nuestra hija lleva mucho tiempo con el deseo de tener un animal de compañía e insiste continuamente con lo mucho que lo querrá y lo cuidará es cuando nos lo podremos empezar a plantear. Pero, en este caso, lo mejor es hacer partícipe al niño de todo el proceso de búsqueda y adopción. Juntos, es más fácil que se encuentre la mascota adecuada para la familia. Además, al niño le dará igual que el cachorro aparezca el 25 de diciembre, el 6 de enero o el 30 de abril: lo que le importará de verdad es la posibilidad de tener un nuevo amigo.

Antes de dar el paso habrá que informarse de las costumbres y necesidades del animal que vamos a introducir, valorar el espacio disponible, el tiempo que se le va a poder dedicar… En definitiva, saber si la familia puede asumir las obligaciones que conlleva o hay que buscar otro tipo de mascota más compatible. La llegada del animal no debería tomarse como la adquisición de una nueva posesión, que es lo que parece indicar un regalo, sino como la inclusión de un nuevo miembro de la familia que también tendrá sus propios derechos. Hemos de recordar, en este punto, que al adquirir un animal de compañía se adquieren una serie de responsabilidades legales (inscribirlo en el ayuntamiento, ponerle el microchip…).

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Ya se acerca la Navidad, así que hoy dejamos este divertido y tierno poema de la gran Gloria Fuertes.

El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino…
E intranquilo, el gran Melchor,
consultaba su “Longinos”.

-¡No llegamos,
no llegamos,
y el Santo Parto ha venido!
Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido.

El camello, cojeando,
más medio muerto que vivo,
va despeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-¡Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido!

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni estos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero -repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos,
mientras el camello, echado,
le hace cosquillas al Niño.

Gloria Fuertes

Seguramente hayáis leído o escuchado alguna vez sobre las casas de acogida para mascotas. Hay animales que, por alguna circunstancia, se encuentran a la espera de una familia adoptante. Generalmente, son animales recogidos o rescatados por protectoras o asociaciones. Mientras se les buscan dueños responsables que los adopten, o se realizan los trámites necesarios, la ley permite que se integren en una casa voluntaria de acogida temporal que les proporcione, mientras tanto, la seguridad, el afecto, la educación y la estabilidad que necesitan para su bienestar.

Gatita en acogida

Princesa, gatita en acogida de la asociación Gatómicas

Este pretende ser el primero de una serie de artículos que queremos escribir sobre la acogida de gatitos. ¿Por qué precisamente de mininos? Pues porque hace tiempo que nuestro hogar es casa de acogida para gatos, y queremos compartir nuestras experiencias con vosotros: las aventuras del pasado y también las nuevas vivencias. Así que usaremos este blog a modo de  diario cada vez que tengamos nuevos invitados gatunos en la casa, para relataros el día a día de la acogida.

En España hay, desde hace tiempo, asociaciones y grupos que se dedican a rescatar a los gatos abandonados o callejeros. Los cuidan, los alimentan, los vacunan y desparasitan, y les buscan una buena familia adoptante que se comprometa a darles el cariño y atenciones que necesitan. También se ocupan de su esterilización, una labor importante para evitar que crezcan las colonias de gatos abandonados que viven en las ciudades. Estas asociaciones, casi siempre de recursos muy limitados, necesitan de todo el apoyo necesario. Se les puede ayudar con donaciones económicas, en especie y, por supuesto, siendo casa de acogida. Cuando te conviertes en casa de acogida, la mayoría de las asociaciones se encargarán de proporcionarte alimentos, medicinas y, si el animal lo necesita, se harán cargo de los gastos veterinarios, ya que suelen tener convenios con las clínicas. 

¿Por qué los grupos que rescatan gatos necesitan casas de acogida?

Existen múltiples razones por las que un gato requiere especialmente los cuidados de una casa de acogida. Entre ellas podemos citar las siguientes:

  • La asociación que se dedica al rescate de los gatitos no dispone de un refugio físico; entonces depende de casas de acogida para que se hagan cargo de los gatos que salvan de la calle hasta que encuentren una familia adecuada para ellos.
  • Cuando hay gatitos que todavía son demasiado pequeños para ser adoptados, se necesita de un lugar seguro en el que puedan quedarse hasta que tengan la edad suficiente para ir a un hogar definitivo.
  • En ocasiones, hay gatos que requieren un cuidado especial para recuperarse de alguna cirugía, enfermedad o lesión, y se necesita un lugar en el que puedan pasar la convalecencia.
  • El gato o la gata lo está pasando mal en el refugio y presenta síntomas de ansiedad, ataques o estrés.
  • El animal nunca antes ha vivido en una casa, o no ha tenido mucho contacto con la gente u otros animales, y debe ser socializado.
  • El refugio se está quedando sin espacio o se ha visto atacado por alguna epidemia.

¿Qué implica convertir tu hogar en casa de acogida para gatos?

Una casa en acogida es aquella cuyos dueños se han comprometido a acoger a un gato sin hogar y a llenarlo de cariño, cuidados y atención, como si se tratase de un gato propio. La acogida puede tener una duración indeterminada, hasta que se adopte el gato, o puede tener una duración determinada, según las posibilidades de la familia de acogida o las necesidades de la asociación.

Cuando decides ofrecer tu hogar como casa de acogida temporal te comprometes a:

  1. Alimentar adecuadamente al animal que se te confíe según sus necesidades (puede necesitar complementos o leche especial si se trata de gatitos destetados antes de tiempo); administrarle, si está en tratamiento, las medicinas que requiera y que suele entregarnos la asociación.
  2. Ocuparte de su higiene y evitar que viva en condiciones insalubres (limpiarle la arena con regularidad, lavarlo si es necesario…)
  3. Mantenerlo en un entorno seguro, a salvo de las inclemencias del tiempo y donde no pueda ser atacado o molestado por personas o animales.
  4. Contactar con la asociación en caso de que detectemos que el animal tiene algún trastorno o sufre un percance y precisa de atención veterinaria.

La mayoría de las asociaciones te entregarán material y comida para cuidar al animal que acojes; sin embargo, al no contar con recursos suficientes, es posible que tengas que correr con algunos gastos de alimentación. Si tienes otros animales en casa, es importante que pidas los test de enfermedades básicos y que lleven a cabo un protocolo sanitario antes de dártelo en acogida. Sigue leyendo

tortugas bebés

Fotografía de Schick desde morguefile.com

Si nos gustan las tortugas, es muy probable que llegue el momento en el que tengamos alguna cría en nuestra casa. Las tortugas bebés son más delicadas que las maduras, son muy exigentes y están bastante indefensas; así que, ya sean adquiridas en una tienda de mascotas o hayan nacido en nuestra casa, es necesario darles cuidados específicos para mantenerlas sanas y felices.

En este artículo nos vamos a enfocar en cómo afrontar la llegada a casa de las nuevas crías y del acondicionamiento previo de su nuevo hogar; es el primer paso para un correcto cuidado y, seguramente, uno de los más importantes. En las tiendas de animales se pueden encontrar tortugas acuáticas o terrestres. En esta ocasión nos ceñiremos a los cuidados de las acuáticas por ser las más comunes. De todos modos, sea el tipo de tortuga que sea, hemos de asegurarnos, mediante certificados o búsqueda de información, de que no se trata de una especie amenazada y que no está prohibida su comercialización.

Acondicionamiento del acuaterrario de nuestras tortugas bebés

Tamaño

En primer lugar, necesitamos un acuaterrario lo suficientemente grande para que la tortuga se encuentre cómoda. Para una tortuga bebé, con uno de 30 a 40 litros puede ser suficiente. Pero, cuando crezca, habrá que pensar en ponerle un acuaterrario más grande. Dependiendo del tamaño y de la especie, a medio plazo necesitaremos uno que tenga como mínimo 100 litros de capacidad para que una tortuga acuática tenga una vida feliz y saludable.

El área húmeda (o de nado)

Las tortugas pequeñas necesitan de agua limpia, previamente tratada y en buenas condiciones todo el tiempo. Si bien las tortugas maduras pueden “sobrevivir” en aguas ligeramente sucias, no ocurre lo mismo en el caso de las crías. Por eso, la filtración en el acuaterrario es esencial. Con todo, será necesario hacer cambios parciales o totales de agua cada 2 o 3 días.  En cualquier tienda nos aconsejarán sobre el filtro adecuado para la tortuga y el acuaterrario que poseamos.

La utilización de un filtro resolverá en parte los problemas de limpieza; sin embargo, el filtro creará una especie de corriente de agua. Si esta corriente es demasiado fuerte, la tortuguita tendrá que nadar con fuerza cada vez que entre en el agua y se terminará agotando, lo que no es nada bueno para ella. ¿Cómo solucionarlo? Poniendo, por ejemplo, rocas u otros elementos delante de la corriente para disminuir su fuerza.

La profundidad de la zona inundada debe ser como máximo la altura del caparazón, y contener elementos de acuario que ayuden a la cría a llegar a la superficie fácilmente, o darse la vuelta en caso de caer de espaldas. Se pueden crear varios niveles en el fondo, de manera que haya distintas profundidades, y colocar piedras redondas de río como zonas de descanso. Sería también otra manera de solventar el problema de las corrientes generadas por el filtro.

Nunca debemos olvidar que la temperatura del agua debe adecuarse a la que requiera la especie de tortuga que tengamos mediante un termocalentador.

El área seca (o de tierra)

El área seca es la zona del acuaterrario que está por encima del nivel del agua, y debe estar construida de tal manera que la tortuga pueda subir fácilmente a la superficie. En el caso de las tortugas acuáticas, solo es necesario una pequeña porción de tierra, que puede ser una roca, un ladrillo o un trozo de madera. Las tortugas semiacuáticas, sin embargo, necesitarán más espacio para poder moverse. Si les construimos el lugar como un vivario, combinando tierra y plantas, podrán elegir dónde quedarse de acuerdo a la temperatura que necesiten en cada momento.

Las tortugas son reptiles, animales de sangre fría, y dependen de la temperatura ambiental para mantener su metabolismo. Por eso les gusta tenderse tanto tiempo al sol. Las tortugas bebés son especialmente sensibles a las bajas temperaturas, que les pueden ocasionar serias enfermedades. Hay que mantener una temperatura aproximada de entre 18 y 28 grados, dependiendo de la especie. Para ello es recomendable tener un termómetro en el acuaterrario para saber en todo momento la temperatura exacta. Una temperatura por debajo de los 16 grados les puede causar inapetencia, resfriados y un periodo de hibernación prolongado.

Si es necesario un termocalentador para el área húmeda, para la zona de tierra tendremos que hacernos con una lámpara especial para reptiles que proporcione calor y rayos UV/UVB. La iluminación no solo ayudará a elevar la temperatura. las tortugas, en especial las crías, necesitan un gran aporte de calcio y vitamina D3 para que su caparazón crezca y se endurezca adecuadamente. Estos elementos se consiguen mediante una dieta rica y variada, suplementos alimenticios, y abundantes baños de sol. Los rayos ultravioleta y la vitamina D son muy importantes para el metabolismo y la fijación del calcio. Sin la luz necesaria, el caparazón crecerá muy lentamente y no adquirirá la dureza necesaria en la edaed adulta. Por supuesto, el calor y los rayos UV los pueden conseguir directamente del sol. De todos modos, no es recomendable exponer un acuaterrario de cristal o de plástico al sol de forma directa porque se calienta demasiado. Sigue leyendo

¡Hola mundo!

Nos presentamos: somos Azucena y Javier, una pareja que ha vivido desde siempre rodeada de animales. Queremos presentaros este nuevo proyecto, “Huellitas”, un blog dedicado a las personas que, como nosotros, aman a los animales. Pero nosotros nos queremos enfocar especialmente, como se lee en el encabezado, “a todo tipo de cachorros”: perritos, gatitos, polluelos, renacuajos… y también ¡niños y niñas! Así que este será un lugar para hablar, por un lado, de mascotas que todavía no llegan a adultas, y por otro, para enseñar a los cachorros humanos, más grandes o más pequeños, la manera correcta de tratar y cuidar a esos animales con los que crecen y conviven; esas mascotas que no deben llegar al hogar como mero capricho, sino como uno más de la familia.Cachorros

Del más peludo al más viscoso, del que trina en su jaula al que vive en el acuario, nuestra intención es redactar en este nuevo espacio virtual una serie de artículos que nos ayuden con el día a día de nuestros animales, sobre todo de los que han nacido hace poquito y requieren de cuidados especiales. Hablaremos de ese que corre tanto, del que está siempre somnoliento, del houdini de bigotes, o de ese despertador especial, el de nariz húmeda que nos despierta todas las mañanas. Escribiremos sobre sus caprichos, sus enfados y sus juegos; hablaremos de momentos felices y también de los tristes; trataremos de las cosas más fáciles y de los asuntos más difíciles; compartiremos nuestas experiencias y conocimientos, y os ayudaremos a resolver cualquier duda: vuestra o de vuestros hijos y sobrinitos. Y, a veces, también nos deleitaremos con todas aquellas canciones, cuentos o juegos para niños que traten sobre animales y plantas o les enseñen valores.

Así que, a partir de hoy, está todo el mundo invitado a acompañarnos en esta nueva aventura llamada Huellitas.

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