Cuidados y salud

Durante éstas fechas es muy importante cuidar de tus compañeros peludos. En Huellitas te vamos a dar algunos consejos para asegurarnos de que pasen seguros y felices estas vacaciones.

infografía para cuidar bien de las mascotas en Navidad

1. Procúrales un espacio seguro

Probablemente la casa se llenará amigos y familiares, ya sea para cenar o para desear felices fiestas. Esa afluencia de personas puede causar estrés en las mascotas. Por muy sociables que sean, es importante acomodarles un rincón que les sirva de espacio seguro y donde se puedan refugiar de los extraños. Tenemos que buscar algún espacio cálido y cómodo en alguna parte alejada de la casa o en estancias donde no puedan entrar las visitas. Y donde estén más o menos lejos de ruidos fuertes y molestos. Recuerda cuánto les asusta el sonido de los petardos, así que intenta evitar que los usen en tu casa. Si viajas y tienes que dejarlas con personas de confianza, asegúrate de dejarle sus juguetes favoritos, alguna prenda o trapo con tu olor, sus cacharros y asegúrate de que tenga abundante agua. Los cambios les ocasionan estrés y beben mucho más. Habrá que procurarles también ejercicios o retos para que se les pase el estrés.

2. Mantén las decoraciones navideñas fuera de su alcance

Las decoraciones navideñas pueden ser la causa de algunas situaciones peligrosas para las mascotas. Aparte de las luces de colores, algunas las esferas decorativas también están hechas de vidrio y cabe el riesgo de que las rompan con la boca. Los alambres y cables pueden ser otro foco de peligro: hay riesgo de que se enreden o se corten o, incluso de que se electrocuten si tiran de ellos (especial cuidado con los roedores). Muchas decoraciones pequeñas pueden acabar en la boca y. de ingerirlas, causarles daños internos. Por todo esto, es importante mantener las decoraciones fuera de su alcance, dentro de lo posible, mantener siempre un ojo vigilante, y llevar un inventario de las decoraciones.

3. Que las comidas navideñas solo sean para el consumo humano.

Si hay algo que abunda durante éstas fiestas es la comida. Ten por seguro que eso ya lo habrá notado tu mascota y, por supuesto, querrá probarla. Darles el capricho es muy mala idea ya que hay muchos alimentos humanos que no son buenos para los animales. El chocolate, por ejemplo, puede causar grandes estragos en su tracto digestivo. Cualquier caramelo, galletas u otros dulces procesados son malos también. Sabemos que es difícil no consentirlas, pero debes intentar por su bien que esos días se alimenten estrictamente de su propia comida. Si quieres mimarlas, dales chuches, pero de las específicas para animales.

4. Elimina rápidamente el papel de embalaje de los regalos.

Puede ser muy lindo ver a tu animalito rodando entre los papeles de los regalos, pero hay que estar pendientes de que no ingiera nada. El papel de embalaje, las cintas, los pequeños adornos son un riesgo de asfixia si se llegan a ingerir. Lo mejor es tirar el embalaje lo antes posible y, en su lugar, darle un juguete nuevo para mantenerlo entretenido.

5. Mantén dentro de casa a tu mascota cuando haya bajas temperaturas.

Por favor, no dejes a tus mascotas en el exterior cuando bajen las temperaturas. Sabemos que tienes visitas, pero procura darles un espacio a cubierto. Las mascotas que viven en el interior necesitan tiempo para adaptarse a las bajas temperaturas; por ejemplo, deben mudar a una capa de pelo más gruesa. Si no, es posible que enfermen, pillen resfriados o sufran hipotermia. Sus orejas son especialmente sensibles al frío. Además, hay animales que, directamente, no toleran las bajas temperaturas.

Por último, recuerda que el invierno es una temporada especialmente dura para los perros y gatos que andan por la calle. A eso hay que añadir la mezcla explosiva de estos días de gente, alcohol y petardos. Si dispones de un pequeño espacio, plantéate ser casa de acogida.

prevenir los golpes de calor en las chinchillas

Al contrario de lo que piensa mucha gente, no es necesario que haya una elevada temperatura ambiental para que aparezca un golpe de calor. Basta, simplemente, con que suba excesivamente la temperatura corporal de la chinchilla y esta sea incapaz de regularla por sí sola (pues carecen de glándulas sudoríparas, por ejemplo).

Síntomas de un golpe de calor

  • Orejas y manos excesivamente calientes.
  • Respiración acelerada y/o dificultades para respirar.
  • Desorientación
  • Debilidad. El animal se queda tumbado e inmóvil.
  • Algunas echan saliva por la boca.

Si no estamos atentos a estos síntomas y los atajamos lo antes posible, la chinchilla rápidamente sufrirá hipertermia, entrará en coma y morirá.

¿Qué hacer cuando una chinchilla sufre un golpe de calor?

Lo primero es intentar bajar la temperatura corporal de orejas, patas y barriga. Lo podemos hacer pasando suavemente hielos envueltos en un trozo de tela. La mantendremos fresca y a oscuras en un trasportín con acumuladores de frío envueltos en un trapo, con el aire acondicionado o con ventiladores incidiendo directamente sobre el transportín (nunca sobre la chinchilla). En ese mismo trasportín, tapado para que siga a oscuras, la llevaremos al veterinario. En caso de que el estado sea crítico, contacta con tu veterinario para que te dé instrucciones precisas para llevarla a su consulta, en caso de que no lo encuentres envuelve a la chinchilla en una tela humedecida con agua tibia (nunca fría). En estos casos extremos da igual que se moje. Los golpes de calor son letales en las chinchillas, así que la prevención es la mejor manera de evitar una tragedia.

¿Cómo prevenir los golpes de calor en las chinchillas?

A continuación te damos una serie de consejos y trucos para ayudar a nuestras chinchillas a soportar las altas temperaturas del verano y evitar que sufran un golpe de calor:

  • Evitar que estén cerca de corrientes de aire o expuestas directamente al sol.
  • Comprobar los bebederos a diario. Darles agua fresca dos veces al día (los días de mucho calor puedes darles Aquarius fresco).
  • Usar aire acondicionado y deshumidificador. Es lo más eficaz.
  • Si no es posible, colocar ventiladores estratégicamente para remover las zonas de calor.
  • Ponerles placas o casetas de mármol, granito, terracota o barro.
  • Usar acumuladores de frío dentro de cajas de aluminio (que evitarán que los roan).
  • O, también, tarros de cristal con hielo (bien cerrados, limpios, sin etiquetas, ni óxidos).
  • Darles “chuches” recién sacadas del frigorífico.
  • Proporcionarles baños de arena en cajas metaílicas, barro o terracota recién sacadas del frigorífico.
Hay que intentar evitarles todo episodio de estrés (como transportes innecesarios), y que estén activas a temperaturas superiores de 25ºC (anular paseos, separar en celos, etc). Es necesario extremar los cuidados y precauciones en chinchillas bebés, hembras preñadas, enfermas y mayores, que son las primeras en sucumbir. Aunque pueden soportar por cortos periodos de tiempo 26ºC-28ºC a la sombra te recomendamos encarecidamente que la temperatura de la habitación donde se encuentre nunca suba más allá de 25ºC pues puede desarrollar problemas internos que a la larga terminan en tragedia.

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dueños de chinchillas

Fotografía de Iaberius para Nocte Vela

1. La parte social

Las chinchillas, en su estado salvaje, viven en grandes colonias que a menudo están compuestas por decenas de individuos que interactúan y socializan entre sí. Por eso, nosotros recomendamos, si te gusta este animal, que al menos adquieras dos chinchillas, que pueden ser del mismo sexo, de manera que puedan interactuar. Si has decidido tener solo una, entonces prepárate para pasar mucho tiempo interactuando con ella, ya que puede ponerse muy triste al verse solita; y, al ser nocturnas, a menudo hará distintos ruidos para que le prestes atención.

2. Del espacio

Proporciónales tanto espacio como te sea posible. Aunque veamos a las chinchillas tan redondas, en realidad son criaturas muy ágiles. De hecho, no tienen noción clara de las alturas y pueden decidirse a saltar desde casi 2 metros, así que requieren mucho espacio para correr y saltar.

Lo ideal para la jaula o el lugar donde pienses mantenerlas es que tengan más de un piso o distintas baldas para que puedan estar a distintas alturas, que sean muy amplios, y que tengan diferentes decoraciones para que puedan saltar, trepar y balancearse. Es recomendable sacarlas de su jaula una vez al día al menos durante 30 minutos para que hagan un poco de ejercicio. Pero recuerda: no todas las chinchillas se sienten cómodas con éstos paseos, y en ese caso podrían estresarse, de ahí la importancia de disponer de un habitáculo lo más grande posible.

3. De su entorno

Las chinchillas tienen un oído muy sensible, por lo que requieren de un entorno tranquilo que les proporcione paz y seguridad. El cuarto de lavado, por ejemplo, nunca será un buen lugar para ellas pues las expone a ruidos fuertes que aumentará sus niveles de estrés.

Si las dejas salir de paseo, intenta que sea en un espacio limpio, tranquilo y controlado, pues irán directamente a olisquear y masticar los cables, plantas y la mayoría de las cosas que se encuentren en su camino.

4. De la alimentación

Es necesario tener mucho cuidado con la dieta de tus chinchillas. Tienen los estómagos sensibles y requieren de una nutrición de alta calidad. La mayor parte de su dieta consistirá en heno y granos. Éstos se obtienen fácilmente en cualquier tienda de mascotas y proporcionan la mayor parte de la fibra y nutrientes que necesitan. Sin embargo, si decides darle algún alimento para chinchilla con distintas mezclas, echa un ojo, pues las chinchillas son muy exquisitas y tienden a seleccionar y comer solamente aquello que les gusta. Si esto te ocurriera, cambia a un alimento extrusado en forma de pellets. Es una buena manera de que coman todos los nutrientes que necesitan y no solamente los que le gusten.

Las chinchillas salvajes se han adaptado a comer una dieta rica en fibra y vegetación. No están acostumbradas a alimentos grasos, que les pueden ocasionar algunos problemas digestivos.

5. Del agua fresca

Las chinchillas viven en ambientes muy secos y fríos en la naturaleza, y se han adaptado para no necesitar tanta agua. No hay que entrar en pánico si vemos que beben poca agua. Sin embargo, es necesario que tengan un bebedero de agua fresca disponible en todo momento.

Hay que esterilizar y lavar muy bien las botellas o bebederos, al menos una vez a la semana, sobre todo en la boquilla. De este modo evitaremos bacterias que les puedan ocasionar problemas intestinales.

6. De los dientes

Los dientes de las chinchillas nunca dejan de crecer por lo que tendrás que proporcionarle juguetes de madera para que los roan y ayudarlas así a limarlos. También es importante que el heno sea de alta calidad para que se limen muy bien sus molares.

7. Del pelaje

Si ya has tocado antes a una chinchilla, sabrás lo suave que es su pelaje. Si nunca has tenido antes una chinchilla, no querrás dejar de tocarla. Para mantener la calidad de ese pelaje, necesitarán de buenos baños de arena (las chinchillas no se bañan con agua). Hay que cuidar que la arena sea especial para chinchillas y esté compuesta por sepiolita o atapulguita, y pónsela a diario. Verás como disfrutan de su baño rodando de lado a lado. A las chinchillas no les gusta mucho que las peinen, pero puedes intentar hacerlo con un cepillo o peine especial para este tipo de animales.

8. De su zona de aseo

Las chinchillas son muy limpias. Elegirán una sola esquina para hacer sus necesidades. Procura ponerle un espacio de algún material suave, ellas sabrán usarlo casi instintivamente. En caso de que no lo usen, limpia toda la jaula con vinagre exceptuando su zona de aseo. Así la incitarás a que use ese lugar. Y no olvides límpialo regularmente de acuerdo a la rutina que establezcas.

9. Mucho amor y atención

Al igual que con cualquier otro animal, la elección de tener una chinchilla debe ser una decisión meditada y comprometida; recuerda que no es un mero capricho, ya que las chinchillas pueden vivir más de 15 años.

Aunque no son particularmente difíciles de mantener, son animales que requieren de nuestra atención todos los días. Si le dedicas su tiempo, notarás cómo te reconocerán e, incluso, se pondrán en la puerta para salir a pasear o cuando las llames; y puede que, con el tiempo, terminen sentándose en tu regazo a ver la tele. Son leales y cariñosas, pero también curiosas y con buena memoria. Cuida muy bien de ella.

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embarazada con gato sin contagiarse de toxoplasmosis

Se puede disfrutar de un embarazo sin tener que alejarte de tu gato. Fotografía de Jamie Baker

El mito acerca de que los gatos pueden contagiar la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas ha sido el causante de gran número de abandonos de gatos durante mucho tiempo. La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito microscópico muy raro que puede llevar al aborto involuntario o dar lugar a malformaciones en los bebés. Y, desde que se descubrió que las heces de los gatos pueden transmitir ese parásito, a muchas embarazadas les han recomendado regalar sus gatos para disminuir el riesgo, o mantenerlos constantemente fuera de la casa. Pero es algo que hoy sabemos que no es necesario cuando se tiene correctamente atendidos a los gatos.

¿Mi médico me recomendará que mantenga alejados a mis gatos?

Muchas entidades médicas advierten que los gatos no son la mayor amenaza. De hecho, sería muy raro que un gato con su cartilla veterinaria al día tuviera el parásito de la toxoplasmosis. Es más probable adquirir la toxoplasmosis al comer carne cruda o verduras mal lavadas, o en actividades relacionadas con la jardinería. Explica a tu médico que tu gato está correctamente controlado, vacunado y desparasitado para que sepa realmente cuál es el riesgo.

Entiende cómo funciona la enfermedad para sentir más seguridad

La comprensión del ciclo de vida del parásito Toxoplasma gondii (T. gondii) y el papel que juegan los gatos y los demás animales en la transmisión de la enfermedad puede aliviar en gran medida los temores acerca del embarazo y la presencia de gatos en casa.

T. gondii es un parásito protozoo que puede infectar a cualquier animal de sangre caliente, y que se sirve de huéspedes intermediarios para completar su ciclo. Generalmente no causa problemas serios, pero puede permanecer en los tejidos (carne).

¿Cómo se contagian los gatos?

Un gato puede contraer el parásito por comer carne infectada (que haya cazado o se le haya dado como alimento), o porque la madre se lo transmitió al nacer. Normalmente adquirirán inmunidad, y solo durante los primeros cinco días existe el riesgo de que desarrollen la enfermedad, algo mucho más frecuente en gatos que tienen la VIF (Virus de Inmunodeficiencia Felina). Por lo tanto, los huevos expulsados por las heces no son infecciosos inmediatamente, requieren un periodo de incubación y maduración a temperatura ambiental que dura entre veinticuatro horas y cinco días.

Sabemos que solamente los gatos que ingieren quistes son los que se infectan, así que la manera de evitar que se contagie nuestra mascota es impedir que coma carne cruda o medio cocida, y estar pendientes de que no cace animales de sangre caliente como pájaros o ratones.

¿Por qué los gatos? ¿Qué pasa con los demás animales?

Aunque no son los únicos animales de compañía que pueden transmitir la toxoplasmosis, los gatos, como todos los felinos, arrojan la etapa infecciosa del parásito a través de las heces. Como el ooquiste necesita al menos 24 horas a temperatura ambiente para madurar, es estrictamente necesario limpiar la caja de arena al menos una vez al día y lavarse muy bien las manos una vez terminada la tarea para evitar la ingesta accidental. Pero ya hemos dicho antes que hay otros modos más probables de quedar infectado.

Entonces, ¿cómo se contagian los humanos?

La única forma de contagio es la ingesta del ooquiste, que pasará del tracto intestinal al torrente sanguíneo. No es posible el contagio de un animal a un humano, así que no hay que preocuparse por acariciar al gato que, de por sí, es un animal bastante limpio. Alrededor del 40-60% de la población humana ha padecido la toxoplasmosis, y únicamente hay peligro al inicio del embarazo en las mujeres que no tienen anticuerpos o tienen bajas sus defensas. El gran porcentaje de los casos se han dado por la ingestión de alimentos contaminados crudos o poco cocinados, o por contacto con las heces infectadas de un gato. Es difícil que un gato atendido y con control veterinario pueda transmitir la toxoplasmosis a sus dueños.

8 medidas para protegerse contra la toxoplasmosis durante el embarazo

A pesar de que es poco probable el contagio de toxoplasmosis a través de nuestro gato, durante el embarazo nunca está de más ser lo más cuidadosa posible. Las siguientes recomendaciones te ayudarán a tí, para que tu gato esté libre del parásito y reduzca todos los riesgos posibles de que contraiga la toxoplasmosis.

  1. Evita darle a tu gato carne cruda o poco cocinada.
  2. A algunos gatos les gustan las verduras; antes de dárselas lávalas a fondo.
  3. Lava muy bien todos los utensilios de cocina que pudieran haber estado en contacto con la carne cruda antes de volver a usarlos.
  4. Utiliza guantes cuando hagas labores de jardinería o trabajes con la tierra por cualquier razón; en caso de no usar guantes, lávate muy bien las manos, incidiendo en las uñas.
  5. Pide a tu pareja, familia o amistades que te echen un cable con la tarea diaria de limpieza de la caja de arena durante el embarazo.
  6. Si no puedes pedir ayuda, colócate guantes de goma antes de limpiar la caja de arena o tirar la basura, y lávate muy bien las manos.
  7. Cambia la arena del gato al menos una vez al día. Suelen vender en los supermercados arena aglomerante para que te sea más fácil encontrar los pegostes.
  8. Evita que tu gato salga al jardín o entre en contacto con otros gatos durante tu embarazo.

Consideraciones finales

Cualquier precaución te ayudará a protegerte durante el embarazo; infórmate acerca de las otras maneras de contagio. Deshacerte de tu gato es innecesario, si lo quieres mucho, es mucho mejor y más bonito, disfrutar de su amor y compañía durante el embarazo y después del nacimiento de tu bebé.

En ocasiones, a pesar del amor que tengamos a nuestro gatito, este puede afectar a nuestra salud. Sabemos que un porcentaje de la población presenta reacciones alérgicas a perros, gatos, vacas, roedores, aves y otro tipo de animales.  Sin embargo, la mayoría de los casos corresponde a alergias a los felinos, que doblan a los de los perros, por ejemplo.

alergia a tu gato

La causa de la alergia puede parecer muy simple; después de todo, el pelo es lo que se ve a simple vista. Pero la cuestión es más complicada de lo que se piensa. En realidad, la alergia suele estar provocada por una proteína secretada por las células muertas de la piel (la “caspa”) o por la saliva de los animales; con su diminuto tamaño, estas proteínas puede filtrarse a través de las telas y dispersarse por el aire. Así que, incluso cuando se ha limpiado el pelo en las habitaciones, pueden quedar éstas partículas en el ambiente a la espera de aterrizar en los ojos, o ser inhaladas por la nariz y llegar a los pulmones. Nuestro cuerpo desarrolla de manera natural las defensas para combatirlas, por lo que las respuestas alérgicas son el resultado “exagerado” del sistema inmunológico ante la percepción del intruso; nuestras defensas identifican a la partícula como peligrosa y dañina y desencadenan la respuesta inmune.

De modo que hay que dejar claro que el enemigo a vencer no es tu gato, ni el pelo de tu gato, sino esa proteína secretada en la piel muerta o en la saliva. Cuando los gatos se lamen para acicalarse y la saliva se seca sobre el pelaje, la proteína se separa del animal en moléculas microscópicas que flotan por toda la casa.

Plan de acción para combatir la alergia a tu gato

A pesar de las advertencias médicas, algunas personas prefieren soportar la alergia a separarse de su amigo. Si te ajustas a este perfil, vamos a intentar darte unas pautas para ayudarte a hacer de tu casa un hogar libre de alérgenos.

  1. Debes evitar que tu gato se tumbe en cada rincón de la casa; si logras concentrar su ritual de acicalamiento en una sola estancia, además de que tu mascota estará mejor, será más fácil controlar su limpieza. Hay que encontrar el lugar con la temperatura, aire, luz… ideal. Está comprobado que, si se encuentra ese lugar, los gatos no se mueven de él durante todo el día, y pueden permanecer hasta 16 horas tranquilos y cómodos en el mismo sitio. Si tu gato solo usa ese lugar durante las noches, es que no le resulta cómodo del todo. Observa dónde se la pasa tumbado la mayor parte del día y, aunque haya que cambiar la decoración de la casa, es preferible ponerle ahí su rascador, casita y mantas.
  2. No importa lo mucho que lo quieras o las veces que te lo exija: nunca le permitas que reclame el dormitorio como suyo. Lo ideal es que tu espacio para dormir se encuentre fuera de los límites de tu gato. Las partículas que transportan los alérgenos son tan pequeñas que pueden adherirse fácilmente a los edredones, sábanas y fundas de almohadas. A ser posible, intenta lavar la ropa de cama dos veces por semana en agua caliente. Lavar la ropa de cama con frecuencia es un paso importante para mantener fuera del dormitorio los alérgenos.
  3. Limpia regularmente las cortinas y los muebles. Las alfombras, muebles tapizados e incluso peluches son reservorios ideales para todo tipo de alérgenos.
  4. Usa un purificador de aire para desactivar alérgenos de las mascotas en el ambiente. Como ya hemos comentado, las partículas son tan pequeñas que pueden estar por el aire durante mucho tiempo. Lo que hacen los purificadores de aire es filtrar de manera muy eficaz esas partículas. Hay estudios científicos que demuestran que un purificador de aire de la marca HEPA, por ejemplo, reduce los alérgenos en un 90% cuando la mascota no está presente en la habitación y alrededor del 70% cuando está presente.
  5. Cuida su alimentación. Sobre todo, busca piensos que ayuden en el pelaje y que contengan ácidos grasos omega 3 y omega 6.
  6. Al menos un par de veces a la semana es conveniente pasarle toallitas húmedas o un paño tibio. Pero, si además le gusta el baño a tu gato, sumérgelo en agua calientita un par de minutos cada semana; es la mejor manera de eliminar los alérgenos.
  7. Por último, algunos medicamentos pueden ayudar. Habla con tu médico para que te aconseje qué tipo de antihistamínico, spray o vacuna es apropiado para que puedas combatir la alergia a tu gato.

Esperamos que, siguiendo estos consejos, la convivencia con tu mascota vuelva a ser agradable y se terminen esas molestias que tanto la enturbiaban.

gato con su amo

A diferencia de otros animales domésticos, las chinchillas no huelen; huele su heno, los pellets, el sustrato… pero ellas no. ¿Por qué? Sencillamente, porque usan arena para bañarse. Creedme: hemos tenido un hámster junto a 10 chinchillas en la misma habitación y no olían lo mismo. Así que, si una chinchilla huele, se debe a que no se está limpiando su jaula con la frecuencia que se debería, o a que el animal está enfermo y hay que llevarla al veterinario de exóticos con la mayor brevedad.

La mejor manera de mantener sana una chinchilla, además de darle una buena alimentación y estar pendiente de su salud, es mantener limpia su jaula. Una jaula sucia puede conducir a la infección por parásitos, hongos y, además, empezará a oler mal.

Cría de chinchilla

Fotografía de Javier G. Iaberius para Chinchillas Nocte Vela

¿Qué puedo usar para limpiar la jaula de mi chinchilla?

Para limpiar las jaulas de las chinchillas puedes usar vinagre al 50% (mitad agua y mitad vinagre) y enjuagar. O bien, usar lejía al 10% (9 partes de agua por cada parte de lejía). En este último caso, enjuaga a fondo varias veces la jaula.

¿Cada cuánto debo limpiar la jaula de mi chinchilla?

  • Todos los días. Hay que limpiar los comederos antes de volver a darles alimento. El agua se cambia diariamente para que esté fresca y no se le desarrolle moho o verdín en el bebedero. Se barren los estantes, su casita, hamaca… También se pasa un poco la bayeta por las paredes de la jaula.
  • Semanalmente. Se lava bien el bebedero y el plato de comida. Es necesario cambiar el sustrato al completo, aunque la frecuencia de esto último dependerá del número de chinchillas en la jaula y del tipo de sustrato que se utilice. También se limpia su arena y se pasa la bayeta con vinagre por las baldas y paredes, la casa o los juguetes.
  • Mensualmente. Hay que limpiar la jaula a fondo, lavar o reemplazar las baldas y accesorios si fuera necesario. Si se utiliza una jaula de madera, hay que recordar que la madera es porosa y puede albergar bacterias y hongos, así que es muy importante para la salud de una chinchilla mantener la zona limpia. Se puede empapar un paño de lejía o vinagre, lavar, enjuagar y dejar secar al aire.

¿Qué pasa si limpio su jaula a menudo, pero la habitación de mi chinchilla huele mal?

Prueba usando distintos tipos de sustratos. En general, nosotros hemos obervado que los sustratos de maíz o cáñamo absorben mejor. También asegúrate de que la habitación tiene ventilación suficiente y que no hay exceso de humedad. Quizá sería bueno adquirir un humidificador.

Podéis encontrar mucha más información sobre chinchillas en Nocte Vela.

 

tortugas bebés

Fotografía de Schick desde morguefile.com

Si nos gustan las tortugas, es muy probable que llegue el momento en el que tengamos alguna cría en nuestra casa. Las tortugas bebés son más delicadas que las maduras, son muy exigentes y están bastante indefensas; así que, ya sean adquiridas en una tienda de mascotas o hayan nacido en nuestra casa, es necesario darles cuidados específicos para mantenerlas sanas y felices.

En este artículo nos vamos a enfocar en cómo afrontar la llegada a casa de las nuevas crías y del acondicionamiento previo de su nuevo hogar; es el primer paso para un correcto cuidado y, seguramente, uno de los más importantes. En las tiendas de animales se pueden encontrar tortugas acuáticas o terrestres. En esta ocasión nos ceñiremos a los cuidados de las acuáticas por ser las más comunes. De todos modos, sea el tipo de tortuga que sea, hemos de asegurarnos, mediante certificados o búsqueda de información, de que no se trata de una especie amenazada y que no está prohibida su comercialización.

Acondicionamiento del acuaterrario de nuestras tortugas bebés

Tamaño

En primer lugar, necesitamos un acuaterrario lo suficientemente grande para que la tortuga se encuentre cómoda. Para una tortuga bebé, con uno de 30 a 40 litros puede ser suficiente. Pero, cuando crezca, habrá que pensar en ponerle un acuaterrario más grande. Dependiendo del tamaño y de la especie, a medio plazo necesitaremos uno que tenga como mínimo 100 litros de capacidad para que una tortuga acuática tenga una vida feliz y saludable.

El área húmeda (o de nado)

Las tortugas pequeñas necesitan de agua limpia, previamente tratada y en buenas condiciones todo el tiempo. Si bien las tortugas maduras pueden “sobrevivir” en aguas ligeramente sucias, no ocurre lo mismo en el caso de las crías. Por eso, la filtración en el acuaterrario es esencial. Con todo, será necesario hacer cambios parciales o totales de agua cada 2 o 3 días.  En cualquier tienda nos aconsejarán sobre el filtro adecuado para la tortuga y el acuaterrario que poseamos.

La utilización de un filtro resolverá en parte los problemas de limpieza; sin embargo, el filtro creará una especie de corriente de agua. Si esta corriente es demasiado fuerte, la tortuguita tendrá que nadar con fuerza cada vez que entre en el agua y se terminará agotando, lo que no es nada bueno para ella. ¿Cómo solucionarlo? Poniendo, por ejemplo, rocas u otros elementos delante de la corriente para disminuir su fuerza.

La profundidad de la zona inundada debe ser como máximo la altura del caparazón, y contener elementos de acuario que ayuden a la cría a llegar a la superficie fácilmente, o darse la vuelta en caso de caer de espaldas. Se pueden crear varios niveles en el fondo, de manera que haya distintas profundidades, y colocar piedras redondas de río como zonas de descanso. Sería también otra manera de solventar el problema de las corrientes generadas por el filtro.

Nunca debemos olvidar que la temperatura del agua debe adecuarse a la que requiera la especie de tortuga que tengamos mediante un termocalentador.

El área seca (o de tierra)

El área seca es la zona del acuaterrario que está por encima del nivel del agua, y debe estar construida de tal manera que la tortuga pueda subir fácilmente a la superficie. En el caso de las tortugas acuáticas, solo es necesario una pequeña porción de tierra, que puede ser una roca, un ladrillo o un trozo de madera. Las tortugas semiacuáticas, sin embargo, necesitarán más espacio para poder moverse. Si les construimos el lugar como un vivario, combinando tierra y plantas, podrán elegir dónde quedarse de acuerdo a la temperatura que necesiten en cada momento.

Las tortugas son reptiles, animales de sangre fría, y dependen de la temperatura ambiental para mantener su metabolismo. Por eso les gusta tenderse tanto tiempo al sol. Las tortugas bebés son especialmente sensibles a las bajas temperaturas, que les pueden ocasionar serias enfermedades. Hay que mantener una temperatura aproximada de entre 18 y 28 grados, dependiendo de la especie. Para ello es recomendable tener un termómetro en el acuaterrario para saber en todo momento la temperatura exacta. Una temperatura por debajo de los 16 grados les puede causar inapetencia, resfriados y un periodo de hibernación prolongado.

Si es necesario un termocalentador para el área húmeda, para la zona de tierra tendremos que hacernos con una lámpara especial para reptiles que proporcione calor y rayos UV/UVB. La iluminación no solo ayudará a elevar la temperatura. las tortugas, en especial las crías, necesitan un gran aporte de calcio y vitamina D3 para que su caparazón crezca y se endurezca adecuadamente. Estos elementos se consiguen mediante una dieta rica y variada, suplementos alimenticios, y abundantes baños de sol. Los rayos ultravioleta y la vitamina D son muy importantes para el metabolismo y la fijación del calcio. Sin la luz necesaria, el caparazón crecerá muy lentamente y no adquirirá la dureza necesaria en la edaed adulta. Por supuesto, el calor y los rayos UV los pueden conseguir directamente del sol. De todos modos, no es recomendable exponer un acuaterrario de cristal o de plástico al sol de forma directa porque se calienta demasiado. Sigue leyendo

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