Seguramente hayáis leído o escuchado alguna vez sobre las casas de acogida para mascotas. Hay animales que, por alguna circunstancia, se encuentran a la espera de una familia adoptante. Generalmente, son animales recogidos o rescatados por protectoras o asociaciones. Mientras se les buscan dueños responsables que los adopten, o se realizan los trámites necesarios, la ley permite que se integren en una casa voluntaria de acogida temporal que les proporcione, mientras tanto, la seguridad, el afecto, la educación y la estabilidad que necesitan para su bienestar.

Gatita en acogida

Princesa, gatita en acogida de la asociación Gatómicas

Este pretende ser el primero de una serie de artículos que queremos escribir sobre la acogida de gatitos. ¿Por qué precisamente de mininos? Pues porque hace tiempo que nuestro hogar es casa de acogida para gatos, y queremos compartir nuestras experiencias con vosotros: las aventuras del pasado y también las nuevas vivencias. Así que usaremos este blog a modo de  diario cada vez que tengamos nuevos invitados gatunos en la casa, para relataros el día a día de la acogida.

En España hay, desde hace tiempo, asociaciones y grupos que se dedican a rescatar a los gatos abandonados o callejeros. Los cuidan, los alimentan, los vacunan y desparasitan, y les buscan una buena familia adoptante que se comprometa a darles el cariño y atenciones que necesitan. También se ocupan de su esterilización, una labor importante para evitar que crezcan las colonias de gatos abandonados que viven en las ciudades. Estas asociaciones, casi siempre de recursos muy limitados, necesitan de todo el apoyo necesario. Se les puede ayudar con donaciones económicas, en especie y, por supuesto, siendo casa de acogida. Cuando te conviertes en casa de acogida, la mayoría de las asociaciones se encargarán de proporcionarte alimentos, medicinas y, si el animal lo necesita, se harán cargo de los gastos veterinarios, ya que suelen tener convenios con las clínicas. 

¿Por qué los grupos que rescatan gatos necesitan casas de acogida?

Existen múltiples razones por las que un gato requiere especialmente los cuidados de una casa de acogida. Entre ellas podemos citar las siguientes:

  • La asociación que se dedica al rescate de los gatitos no dispone de un refugio físico; entonces depende de casas de acogida para que se hagan cargo de los gatos que salvan de la calle hasta que encuentren una familia adecuada para ellos.
  • Cuando hay gatitos que todavía son demasiado pequeños para ser adoptados, se necesita de un lugar seguro en el que puedan quedarse hasta que tengan la edad suficiente para ir a un hogar definitivo.
  • En ocasiones, hay gatos que requieren un cuidado especial para recuperarse de alguna cirugía, enfermedad o lesión, y se necesita un lugar en el que puedan pasar la convalecencia.
  • El gato o la gata lo está pasando mal en el refugio y presenta síntomas de ansiedad, ataques o estrés.
  • El animal nunca antes ha vivido en una casa, o no ha tenido mucho contacto con la gente u otros animales, y debe ser socializado.
  • El refugio se está quedando sin espacio o se ha visto atacado por alguna epidemia.

¿Qué implica convertir tu hogar en casa de acogida para gatos?

Una casa en acogida es aquella cuyos dueños se han comprometido a acoger a un gato sin hogar y a llenarlo de cariño, cuidados y atención, como si se tratase de un gato propio. La acogida puede tener una duración indeterminada, hasta que se adopte el gato, o puede tener una duración determinada, según las posibilidades de la familia de acogida o las necesidades de la asociación.

Cuando decides ofrecer tu hogar como casa de acogida temporal te comprometes a:

  1. Alimentar adecuadamente al animal que se te confíe según sus necesidades (puede necesitar complementos o leche especial si se trata de gatitos destetados antes de tiempo); administrarle, si está en tratamiento, las medicinas que requiera y que suele entregarnos la asociación.
  2. Ocuparte de su higiene y evitar que viva en condiciones insalubres (limpiarle la arena con regularidad, lavarlo si es necesario…)
  3. Mantenerlo en un entorno seguro, a salvo de las inclemencias del tiempo y donde no pueda ser atacado o molestado por personas o animales.
  4. Contactar con la asociación en caso de que detectemos que el animal tiene algún trastorno o sufre un percance y precisa de atención veterinaria.

La mayoría de las asociaciones te entregarán material y comida para cuidar al animal que acojes; sin embargo, al no contar con recursos suficientes, es posible que tengas que correr con algunos gastos de alimentación. Si tienes otros animales en casa, es importante que pidas los test de enfermedades básicos y que lleven a cabo un protocolo sanitario antes de dártelo en acogida. Aunque en ningún caso puede garantizarse al 100% que un animal recién rescatado esté sano (puede tener alguna enfermedad que no haya presentado síntomas durante la cuarentena), al menos disminuirán los riesgos. Si la asociación no puede garantizar los test y protocolos necesarios, nuestra recomendación es que el animal en acogida no entre en contacto con tus otros animales.

Aunque puedes ayudar a buscar adoptantes tomando fotos de los gatitos o difundiendo sus casos, el animal es responsabilidad de la asociación, así que cualquier proceso de adopción se efectuará obligatoriamente bajo su supervisión. Siempre deberás citar a la asociación como fuente de información.

¿Cómo puedo ser casa de acogida?

Encuentra cerca de tu localidad algún grupo de rescate, refugio o protectora, y pónte en contacto con ellos. Seguramente te darán una solicitud de acogida para que la rellenes, y trabajarán contigo para saber qué gatito puede ser el adecuado para empezar.

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