Azucena Gual

gatita de acogida

Kenia, de Ciudad Real Felina, felizmente adoptada

¿No te terminas de decidir para ser casa de acogida? Quizá estos siete puntos te aclaren algunas dudas:

  1. No tengo espacio. Nosotros también lo pensábamos, ¡hasta que encontramos un gato que necesitaba urgentemente de nuestra ayuda! En realidad, ni siquiera te hace falta disponer de una habitación para ello; para un par de gatitos siempre puedes habilitar cualquier rincón como un pequeño “parque” con una barrera improvisada o de las que venden en las tiendas de mascotas. También puede servir el cuarto de la lavadora, una terraza cerrada, incluso un cuarto de baño. Al final, siempre los sacarás algún rato para jugar con ellos, o para que se echen la siesta en el sofá. Recuerda que cualquier espacio en casa, por pequeño que sea, ya será más de lo que tiene el gatito en la protectora.
  2. Mis gatos no toleran a más gatos en casa. Si cuentas con una habitación separada, no habrá problema, sobre todo si sigues ciertos protocolos. La base de todo es la educación. Al principio será incómodo para tu gato pero, conforme se sucedan la acogidas, llegará el momento en que tolerará otro gato en casa y al final ni se inmute o termine jugando con él.
  3. Económicamente no puedo permitirme mantener otro gato. En ocasiones, lamentablemente, a nuestro deseo de ayudar se impone la situación económica por la que estamos atravesando. Si le expones claramente la situación al grupo de rescate, se harán cargo de cubrir todas las necesidades del gatito que tengas en acogida (comida, accesorios, limpieza, etc.). No hay que preocuparse por los gastos veterinarios, pues suelen tener convenio con alguna clínica y de eso se ocupan ellos
  4. Pueden contagiar a mi gato. No habrá problema si se tienen apartados a los gatitos en otra habitación y sigues el protocolo de cuidado y limpieza que te marque el grupo de rescate.
  5. No querré dejarlo marchar. Sí, es más que probable que te encariñes mucho con tu primer gatito y que te resulte dolorosa su marcha. Pero también sentirás la satisfacción de haberlo apartado de la calle y de ayudar al grupo de rescate. Gracias a la información que les proporciones y a las fotos que le hagas, le podrán encontrar el mejor hogar lo antes posible. La primera vez siempre es difícil dejarlo marchar ¡pero hay que ser fuerte!, ¡podrás hacerlo!, y seguramente pronto tendrás la oportunidad de ayudar a otros gatitos.
  6. Ya he adoptado un gato. De acuerdo, eres una persona responsable con los mininos, pero ¿por qué no dar un paso más en ese compromiso? Lo mismo, tu gato necesita algún amigo, aunque sea de forma temporal =)
  7. Me convences, pero otras personas lo harán mejor que yo. Lamentablemente, en nuestro país se hace poco hincapié en este asunto y escasean las casas de acogida, así que cualquier grupo de rescate o protectora te recibirá con los brazos abiertos. En la actualidad, cualquier ayuda es poca.

Te lo decimos por experiencia: acoger gatos es una experiencia muy gratificante. Además de disfrutar durante un tiempo de su compañía, al acoger un minino que necesita temporalmente de nuestros cuidados contribuimos a:

  • Librar al animal de la experiencia de tener que vivir en una protectora; con nosotros puede disfrutar de la vida de cualquier otra mascota hasta que esté listo para su adopción.
  • Socializar al gato en un ambiente hogareño y conseguir que se acostumbre a estar rodeado de otros animales domésticos y de diferentes tipos de personas.
  • Ayudar a que el gato vaya desarrollando adecuadamente todas sus facetas.
  • Protegerlo de enfermedades y otros daños.

Con las protectoras desbordadas en esta temporada, desde Huellitas te animamos a acoger un gatito, especialmente si estás pensando en adoptar. Y, si ya acoges, te invitamos a imprimir y compartir esta lista de argumentos y razones.

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cuento de la golondrina dorada
Era una tarde lluviosa de septiembre -como ahora-. Cuando conocí por primera vez a un hombre muy grande y muy fuerte, que se sentó al lado mío en el autobús. No parecía ser de la ciudad, por lo que me aventuré a presentarme, ansiosa de saber que cosas interesantes podría contarme.

Su nombre, ya no lo recuerdo pero si me ha quedado en la memoria su cálido apretón de manos al presentarse y nuestra conversación de las golondrinas que se posaban en los cables para empezar su viaje hacia África. ¿Alguna vez han escuchado su gorjeo suave y agradable? Es una verdadera obra musical.

Escuchándolas ahora, recuerdo la historia que este hombre de Mongolia me contó:

Existía en el reino de Mongolia un terrible pájaro llamado Jan-Gard, que iracundo llamó a su sierva, la avispa y le dijo:

-Quiero que vueles a la tierra y me averigües quién tiene ahí la sangre más sabrosa. ¡Pero ten cuidado de no decirle a nadie quién te ha enviado!

La avispa, un tanto temerosa de la furia de su amo voló por toda la tierra, e iba probando la sangre de todos los que en ella vivían, no se le escapó ni uno solo, hasta que por fin decidió emprender su vuelo de regreso a donde se encontraba su pájaro-rey, el pájaro Jan-Gard.

En el camino, se encontró con una golondrina…

– Avispa ¿De dónde vienes y a dónde vas? – Preguntó la golondrina a la avispa – respóndeme enseguida.

La avispa, asustada pensaba “Ay, me va a comer, me va a comer. Mejor será que le diga mi secreto” y le contestó:

– Te lo contaré porque no quiero acabar en tu estómago… me ha enviado el gran pájaro-rey, el magnífico Jan-Gard, para que investigue quién en este mundo tiene la sangre más sabrosa. Las he probado absolutamente todas y estoy convencida de que la más rica de todas es la sangre humana.

La golondrina al instante comprendió cual era la intención del pájaro-rey y de la desgracia para las mujeres y hombres que habitaban la Tierra, así que de un tirón… ¡le arrancó la lengua a la avispa!.

Luego volaron juntas hasta donde se encontraba el pájaro-rey, Jan-Gard, quien esperaba ya impaciente lo que le diría la avispa; pero aquella… no pudo más que inclinarse y zumbar: biss, biss…

Muy enfadado el pájaro-rey gritó: ¡HABLA! ¡Dime lo que has averiguado! Y la avispa zumbó con más fuerza. Entonces desesperado el pájaro-rey le preguntó a la golondrina:

– Dime golondrina ¿tú entiendes lo que quiere decir la avispa?

A lo que la inteligente golondrina contestó:

– Dice que la sangre más sabrosa de la tierra es la de la serpiente.

Así que desde entonces se ve siempre a una serpiente en el pico del pájaro-rey. Y hombres y mujeres en agradecimiento a la golondrina, la convirtieron en su pájaro preferido. Por eso cada vez que una golondrina hace nido en su tejado, saben que trae felicidad a su casa. Desde entonces, la golondrina vive cerca de los humanos y dicen que se acerca tanto a nosotros, rozando a veces nuestras ropas con sus alas, porque quiere recordarnos el bien que ella nos hizo.

 

Basado en un cuento popular mongol. Si quieres escuchar el audiocuento, pincha aquí.

 

dueños de chinchillas

Fotografía de Iaberius para Nocte Vela

1. La parte social

Las chinchillas, en su estado salvaje, viven en grandes colonias que a menudo están compuestas por decenas de individuos que interactúan y socializan entre sí. Por eso, nosotros recomendamos, si te gusta este animal, que al menos adquieras dos chinchillas, que pueden ser del mismo sexo, de manera que puedan interactuar. Si has decidido tener solo una, entonces prepárate para pasar mucho tiempo interactuando con ella, ya que puede ponerse muy triste al verse solita; y, al ser nocturnas, a menudo hará distintos ruidos para que le prestes atención.

2. Del espacio

Proporciónales tanto espacio como te sea posible. Aunque veamos a las chinchillas tan redondas, en realidad son criaturas muy ágiles. De hecho, no tienen noción clara de las alturas y pueden decidirse a saltar desde casi 2 metros, así que requieren mucho espacio para correr y saltar.

Lo ideal para la jaula o el lugar donde pienses mantenerlas es que tengan más de un piso o distintas baldas para que puedan estar a distintas alturas, que sean muy amplios, y que tengan diferentes decoraciones para que puedan saltar, trepar y balancearse. Es recomendable sacarlas de su jaula una vez al día al menos durante 30 minutos para que hagan un poco de ejercicio. Pero recuerda: no todas las chinchillas se sienten cómodas con éstos paseos, y en ese caso podrían estresarse, de ahí la importancia de disponer de un habitáculo lo más grande posible.

3. De su entorno

Las chinchillas tienen un oído muy sensible, por lo que requieren de un entorno tranquilo que les proporcione paz y seguridad. El cuarto de lavado, por ejemplo, nunca será un buen lugar para ellas pues las expone a ruidos fuertes que aumentará sus niveles de estrés.

Si las dejas salir de paseo, intenta que sea en un espacio limpio, tranquilo y controlado, pues irán directamente a olisquear y masticar los cables, plantas y la mayoría de las cosas que se encuentren en su camino.

4. De la alimentación

Es necesario tener mucho cuidado con la dieta de tus chinchillas. Tienen los estómagos sensibles y requieren de una nutrición de alta calidad. La mayor parte de su dieta consistirá en heno y granos. Éstos se obtienen fácilmente en cualquier tienda de mascotas y proporcionan la mayor parte de la fibra y nutrientes que necesitan. Sin embargo, si decides darle algún alimento para chinchilla con distintas mezclas, echa un ojo, pues las chinchillas son muy exquisitas y tienden a seleccionar y comer solamente aquello que les gusta. Si esto te ocurriera, cambia a un alimento extrusado en forma de pellets. Es una buena manera de que coman todos los nutrientes que necesitan y no solamente los que le gusten.

Las chinchillas salvajes se han adaptado a comer una dieta rica en fibra y vegetación. No están acostumbradas a alimentos grasos, que les pueden ocasionar algunos problemas digestivos.

5. Del agua fresca

Las chinchillas viven en ambientes muy secos y fríos en la naturaleza, y se han adaptado para no necesitar tanta agua. No hay que entrar en pánico si vemos que beben poca agua. Sin embargo, es necesario que tengan un bebedero de agua fresca disponible en todo momento.

Hay que esterilizar y lavar muy bien las botellas o bebederos, al menos una vez a la semana, sobre todo en la boquilla. De este modo evitaremos bacterias que les puedan ocasionar problemas intestinales.

6. De los dientes

Los dientes de las chinchillas nunca dejan de crecer por lo que tendrás que proporcionarle juguetes de madera para que los roan y ayudarlas así a limarlos. También es importante que el heno sea de alta calidad para que se limen muy bien sus molares.

7. Del pelaje

Si ya has tocado antes a una chinchilla, sabrás lo suave que es su pelaje. Si nunca has tenido antes una chinchilla, no querrás dejar de tocarla. Para mantener la calidad de ese pelaje, necesitarán de buenos baños de arena (las chinchillas no se bañan con agua). Hay que cuidar que la arena sea especial para chinchillas y esté compuesta por sepiolita o atapulguita, y pónsela a diario. Verás como disfrutan de su baño rodando de lado a lado. A las chinchillas no les gusta mucho que las peinen, pero puedes intentar hacerlo con un cepillo o peine especial para este tipo de animales.

8. De su zona de aseo

Las chinchillas son muy limpias. Elegirán una sola esquina para hacer sus necesidades. Procura ponerle un espacio de algún material suave, ellas sabrán usarlo casi instintivamente. En caso de que no lo usen, limpia toda la jaula con vinagre exceptuando su zona de aseo. Así la incitarás a que use ese lugar. Y no olvides límpialo regularmente de acuerdo a la rutina que establezcas.

9. Mucho amor y atención

Al igual que con cualquier otro animal, la elección de tener una chinchilla debe ser una decisión meditada y comprometida; recuerda que no es un mero capricho, ya que las chinchillas pueden vivir más de 15 años.

Aunque no son particularmente difíciles de mantener, son animales que requieren de nuestra atención todos los días. Si le dedicas su tiempo, notarás cómo te reconocerán e, incluso, se pondrán en la puerta para salir a pasear o cuando las llames; y puede que, con el tiempo, terminen sentándose en tu regazo a ver la tele. Son leales y cariñosas, pero también curiosas y con buena memoria. Cuida muy bien de ella.

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Seguimos con la preparación de las mascota para la llegada del bebé a la familia. Recuerda que ya hemos hablado de cómo preparar a la mascota durante el embarazo. Ahora recomendaremos una serie de órdenes básicas que se deben practicar con los perros para cuando llegue el momento.

Educando al perro ahora que llega el bebé

Ahora que llega el bebé, es hora de enseñar a tu mascota unas habilidades básicas

La sintonía verbal y gestual con tu perro durante el embarazo puede ayudar mucho cuando llegue la hora de convivir con el bebé. Enséñale a que se siente, se acueste o permanezca en silencio durante periodos cortos, a que no salte sobre ti o a que solo se acerque solo cuando lo llamas ayudará a hacer la vida más fácil en la nueva rutina de la familia. Las habilidades que enumeramos a continuación son particularmente importantes.

Habilidades básicas

  1. Siéntate y tumba. Debes enseñar a tu perro a tumbarse cuando te sientes para dar de comer al bebé.
  2. Quieto o NO. Es necesario enseñar a tu mascota a que controle sus impulsos; estas órdenes serán útiles en muchas ocasiones.
  3. Sal o deja. Dos órdenes para enseñar a tu perro a salir del lugar cuando sea necesario o a dejar las cosas del bebé.
  4. Saludar a la gente de manera cortés. De por sí, el salto de un perro sobre las personas a la hora de saludar puede resultar molesto para algunas visitas. Ni que decir tiene lo peligroso que puede resultar cuando estés embarazada o sosteniendo a tu bebé.
  5. Enseñarle cuándo debe irse a su cama. Saber que está en su lugar, cómodo y relajado, te ayudará mucho cuando no puedas supervisarlo, y a él, que ahí está seguro y a salvo cuando haya mucha agitación en el ambiente.
  6. Ven. Indicarle que acuda a ti solamente cuando le llames evitará que se acerque impulsivamente a tu bebé sin tu presencia.

    Habilidades especiales

  7. Orientarle con la mano o la cabeza. Si se pone nervioso o se muestra tímido, enseñarle a tu perro a orientarse con tu mano podría hacerle sentir más cómodo y seguro. Una vez que aprenda a dirigirse con las señales de tu cuerpo, puedes enseñarle, incluso, a tocar suavemente al bebé con su nariz.
  8. Aléjate. Le indicará que debe hacerlo cuando se lo indiques, pero con ello también le ayudarás a desaparecer cuando lo necesite. Por ejemplo, puedes utilizar esta señal cuando el bebé empiece a gatea hacia tu perro y a él le resulte incómoda la situación; muchos perros, no se dan cuenta de que alejarse de algo también es una opción. Si se quiere alejar cuando note a tu bebé demasiado nervioso, no se sentirá atrapado en la situación estresante de querer estar contigo pero no tener humor para la energía de tu bebé.
  9. Jugar a la pelota. Enseñar a tu perro a jugar a la pelota con cualquier juguete puede prepararle para interactuar de manera segura y divertida con tu bebé.

¿Cómo enseñarle todo ésto a mi perro?

Aparte de adquirir los servicios de un buen entrenador canino, que te ayudará a enseñarle las nuevas habilidades de una manera eficiente, puedes encontrar bastantes videotutoriales de órdenes básicas en Youtube. En general, las órdenes deben ser cortas y claras, a ser posible de pocas sílabas. Y la palabra utilizada ha ser siempre la misma o se liará y no aprenderá. Cuando le vayamos a enseñar, debemos captar totalmente su atención y transmitirle calma y tranquilidad. Por eso hay que armarse de paciencia, porque habrá que repetirlo todo las veces que sean necesarias. Y no debemos olvidar recompensarlo cuando haga bien las cosas y festejarlo con él, ya que lo importante es el refuerzo positivo. Nunca, nunca se debe intentar enseñar mediante castigos.

perro ante la llegada del bebé

Fotografía de Sébastien Garnier

El traer un bebé a la casa es motivo de muchas alegrías, y trae nuevas experiencias a la familia. Sin embargo, puede resultar abrumador para tu perro o tu gato, pues se enfrentará a nuevas personas, sonidos, rutinas, espacios y olores. Si no se prepara adecuadamente, puede resultarle molesto, especialmente si no se le da la oportunidad de pasar tiempo con el bebé. Piensa que vas a alterar su rutina diaria, su horario va a cambiar y, sobre todo por las necesidades que implica un bebé, se le dará menos tiempo y atenciones. Así que puede convertirse en un periodo difícil para él, especialmente si ha sido el centro de tus mimos y atenciones durante todo éste tiempo.

Por ello, para intentar hacerlo lo mejor posible, es importante tomarse algún tiempo preparando a tu compi para la llegada del bebé. Durante los meses anteriores a la llegada, deberás centrarte en dos cosas principalmente:

  1. Enseñar a tu perro o gato las habilidades necesarias para interactuar de forma segura con el nuevo bebé.
  2. Planificar cómo ayudarle a adaptarse a la nueva experiencia y a los cambios que vendrán por delante.

Haciendo un plan

Cuánto antes empieces a preparar a tu compi para la llegada del bebé, más tiempo tendrá para estar preparado, y eso le ayudará a adaptarse a los cambios por venir, para que el nuevo proceso de adaptación sea lo menos estresante posible para ambos, por lo que hay que centrarse en tres cosas principalmente.

  1. Deja que sea parte del proceso. Por supuesto, el animalito no entiende que llevarás un bebé en la pancita los próximos nueve meses. Pero sí entenderá que algo te está pasando en base a tu carácter y ánimo, de acuerdo a las posturas, y en cuanto al comportamiento y química de tu cuerpo. Son maestros en la lectura del lenguaje corporal, por lo que van a darse cuenta cuando tus movimientos comiencen a ser más torpes o el cuidado que estás teniendo con tu propio cuerpo. También notarán cambios en tu actitud, como pasarte más tiempo relajada en el sofá o el cuidado extra que tu pareja y otros miembros de la familia tengan contigo. Sin embargo, cubrirse la panza de manera instintiva cuando se acerque a ti le dará a entender rechazo; por eso, es importante que enseñarle algunas habilidades básicas de obediencia, que detallaremos mejor en un próximo artículo. Para éste ejemplo en concreto, la pauta específica de aprendizaje es que podrá acercarse, de manera tranquila y sosegada, cuando tú se lo indiques.
  2. Cuatro meses antes de que nazca el bebé, introduce al perro o al gato en las nuevas experiencias, sonidos y olores que va a encontrarse. Se puede lavar prendas con el mismo detergente que se usará con las ropitas del bebé, dejarle que esté presente cuando decoréis la nueva habitación, poner de vez en cuando sonidos de bebés por la casa y que lo asocie estas nuevas experiencias con recompensas… De ésta manera, la vida con el nuevo integrante no será tan extraña.
  3. Dos o tres meses antes de que llegue el bebé se puede anticipar algunos cambios que habrán en tu rutina diaria e incorpóralos a la rutina diaria de tu perro o gato. Si piensas adecuar un nuevo espacio para que esté a partir de entonces, ahora es el momento para hacerlo. Si piensas mantenerlo fuera de las áreas donde esté el bebé, es el momento de hacerlo, siempre de manera amable y cariñosa. Intenta enseñarle la diferencia entre sus juguetes y los juguetes del bebé: cuales puede coger y cuales debe respetar. Acércale ropitas lavadas con el mismo champú que usará el bebé, cuando esté tranquilo. Pon más sonidos distintos de bebés, incluido el llanto para que vaya acostumbrándose. Y, si otra persona se encargará a partir de entonces de sus paseos o atenciones diarias, ahora se puede empezar ya.

Sin duda, planificar y ejecutar las acciones con suficiente tiempo, constancia y cariño, ayudará a que tu perro o gato no se transtorne con la llegada del bebé, aprenda a ser paciente y cultive el amor hacia él o ella.

Perro comparte el Día de la tierra

¡Hoy es 22 de abril y es el Día de la Tierra! Seguramente ya contribuyes con tu granito de arena para tener un planeta mejor, reciclando, comprando en tu barrio, mirando las distintas maneras de ahorrar energía o formas creativas de reutilizar hasta lo más viejo de nuestra casa… y así un montón de cosas más en nuestro camino verde. Y, aunque el impacto ambiental de nuestros animales es mínimo con respecto a las personas, ¿por qué no involucrar a nuestro amigo peludo para ayudar a nuestra amada tierra?

En los últimos años, ha brotado, por un lado, toda una gama verde en productos del cuidado de las mascotas, y por otro,  se están extendiendo las buenas prácticas en el entorno de nuestra casa y nuestra comunidad. ¿Qué mejor manera de celebrar este día que continuar en ese camino verde con nuestros cachorros? En este artículo te daremos algunos consejos para reducir la huella de carbono de nuestras mascotas (y no, no tienes que estirar tu cartera para hacerlo).

RECICLAR

  • Las bolsas de la comida o sustratos pueden ser reutilizadas.
  • Guarda todas las bolsas que encuentres, por muy pequeña que sea. Si tienes perro te será utilísima en los paseos. Si no tienes, ¡los dueños de perros te las agradecerán!
  • No tires los cacharros de la comida y bebida, seguramente podrás donarlos a los refugios de tu localidad.

CONSUMO ECOLÓGICO

  • Cuando compres los productos y accesorios para tu mascota, mira que sean amigables con el medio ambiente. Algunos champús son naturales y los envases pueden ser de plástico reciclado.
  • Si alguno de tus animales consume verduras u hortalizas, puedes hacer un pequeño huerto en tu terraza o jardín. Además de servirte como desestresante natural, te asegurarás de conseguir productos sin químicos.
  • Usa bombillas ecológicas para iluminar el hogar de tus amigos.
  • Consume los productos de tu barrio y, si no encuentras algo en específico, asegúrate de pedir una gran cantidad en un solo pedido para que te dure meses; de esta manera reduces la huella del transporte y los formatos de gran tamaño producen menos basura. Recuerda que el mejor reciclaje es el que no se produce

TRANSPORTE

  • En lugar de coger el coche para ir al centro, sal con tu perro y dad un buen paseo. Muchos establecimientos aceptan mascotas.
  • Pide a tu ayuntamiento la posibilidad de viajar en transporte público con tu animal.

El impacto de diversos animales

Aunque ya hemos dicho que el impacto de una mascota es pequeño, a continuación dejamos algunos datos aleatorios del impacto que producen:

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Un perro de tamaño medio tiene el mismo impacto ecológico que un todoterreno que ha recorrido 10,000 kilómetros al año. Un gato en cambio es el equivalente a un Volkswagen. Todo está basado todo en la cantidad necesaria para producir los alimentos y productos para cada uno.

Algunos productos para el control de pulgas y garrapatas suponen una fuente de contaminación de las aguas y un posible riesgo de cáncer mil veces superior a los límites aceptables por la Unión Europea. Mejor hablar con un veterinario acerca de los tratamientos seguros y naturales.

Si aún no te decides: el impacto de un pez es igual al impacto de dos teléfonos móviles, y dos hámsters o cuatro canarios son el equivalente a un televisor de plasma.

Éstos son solo algunos datos para meditar sobre el impacto que tienen nuestras acciones, por pequeñas que sean. De todos modos, ahí tenemos unas cuantas ideas para evitar ese impacto sobre el medio ambiente o hacerlo de manera positiva. De todos modos, recuerda: la mejor ayuda es tratar de no producir residuos.

embarazada con gato sin contagiarse de toxoplasmosis

Se puede disfrutar de un embarazo sin tener que alejarte de tu gato. Fotografía de Jamie Baker

El mito acerca de que los gatos pueden contagiar la toxoplasmosis a las mujeres embarazadas ha sido el causante de gran número de abandonos de gatos durante mucho tiempo. La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito microscópico muy raro que puede llevar al aborto involuntario o dar lugar a malformaciones en los bebés. Y, desde que se descubrió que las heces de los gatos pueden transmitir ese parásito, a muchas embarazadas les han recomendado regalar sus gatos para disminuir el riesgo, o mantenerlos constantemente fuera de la casa. Pero es algo que hoy sabemos que no es necesario cuando se tiene correctamente atendidos a los gatos.

¿Mi médico me recomendará que mantenga alejados a mis gatos?

Muchas entidades médicas advierten que los gatos no son la mayor amenaza. De hecho, sería muy raro que un gato con su cartilla veterinaria al día tuviera el parásito de la toxoplasmosis. Es más probable adquirir la toxoplasmosis al comer carne cruda o verduras mal lavadas, o en actividades relacionadas con la jardinería. Explica a tu médico que tu gato está correctamente controlado, vacunado y desparasitado para que sepa realmente cuál es el riesgo.

Entiende cómo funciona la enfermedad para sentir más seguridad

La comprensión del ciclo de vida del parásito Toxoplasma gondii (T. gondii) y el papel que juegan los gatos y los demás animales en la transmisión de la enfermedad puede aliviar en gran medida los temores acerca del embarazo y la presencia de gatos en casa.

T. gondii es un parásito protozoo que puede infectar a cualquier animal de sangre caliente, y que se sirve de huéspedes intermediarios para completar su ciclo. Generalmente no causa problemas serios, pero puede permanecer en los tejidos (carne).

¿Cómo se contagian los gatos?

Un gato puede contraer el parásito por comer carne infectada (que haya cazado o se le haya dado como alimento), o porque la madre se lo transmitió al nacer. Normalmente adquirirán inmunidad, y solo durante los primeros cinco días existe el riesgo de que desarrollen la enfermedad, algo mucho más frecuente en gatos que tienen la VIF (Virus de Inmunodeficiencia Felina). Por lo tanto, los huevos expulsados por las heces no son infecciosos inmediatamente, requieren un periodo de incubación y maduración a temperatura ambiental que dura entre veinticuatro horas y cinco días.

Sabemos que solamente los gatos que ingieren quistes son los que se infectan, así que la manera de evitar que se contagie nuestra mascota es impedir que coma carne cruda o medio cocida, y estar pendientes de que no cace animales de sangre caliente como pájaros o ratones.

¿Por qué los gatos? ¿Qué pasa con los demás animales?

Aunque no son los únicos animales de compañía que pueden transmitir la toxoplasmosis, los gatos, como todos los felinos, arrojan la etapa infecciosa del parásito a través de las heces. Como el ooquiste necesita al menos 24 horas a temperatura ambiente para madurar, es estrictamente necesario limpiar la caja de arena al menos una vez al día y lavarse muy bien las manos una vez terminada la tarea para evitar la ingesta accidental. Pero ya hemos dicho antes que hay otros modos más probables de quedar infectado.

Entonces, ¿cómo se contagian los humanos?

La única forma de contagio es la ingesta del ooquiste, que pasará del tracto intestinal al torrente sanguíneo. No es posible el contagio de un animal a un humano, así que no hay que preocuparse por acariciar al gato que, de por sí, es un animal bastante limpio. Alrededor del 40-60% de la población humana ha padecido la toxoplasmosis, y únicamente hay peligro al inicio del embarazo en las mujeres que no tienen anticuerpos o tienen bajas sus defensas. El gran porcentaje de los casos se han dado por la ingestión de alimentos contaminados crudos o poco cocinados, o por contacto con las heces infectadas de un gato. Es difícil que un gato atendido y con control veterinario pueda transmitir la toxoplasmosis a sus dueños.

8 medidas para protegerse contra la toxoplasmosis durante el embarazo

A pesar de que es poco probable el contagio de toxoplasmosis a través de nuestro gato, durante el embarazo nunca está de más ser lo más cuidadosa posible. Las siguientes recomendaciones te ayudarán a tí, para que tu gato esté libre del parásito y reduzca todos los riesgos posibles de que contraiga la toxoplasmosis.

  1. Evita darle a tu gato carne cruda o poco cocinada.
  2. A algunos gatos les gustan las verduras; antes de dárselas lávalas a fondo.
  3. Lava muy bien todos los utensilios de cocina que pudieran haber estado en contacto con la carne cruda antes de volver a usarlos.
  4. Utiliza guantes cuando hagas labores de jardinería o trabajes con la tierra por cualquier razón; en caso de no usar guantes, lávate muy bien las manos, incidiendo en las uñas.
  5. Pide a tu pareja, familia o amistades que te echen un cable con la tarea diaria de limpieza de la caja de arena durante el embarazo.
  6. Si no puedes pedir ayuda, colócate guantes de goma antes de limpiar la caja de arena o tirar la basura, y lávate muy bien las manos.
  7. Cambia la arena del gato al menos una vez al día. Suelen vender en los supermercados arena aglomerante para que te sea más fácil encontrar los pegostes.
  8. Evita que tu gato salga al jardín o entre en contacto con otros gatos durante tu embarazo.

Consideraciones finales

Cualquier precaución te ayudará a protegerte durante el embarazo; infórmate acerca de las otras maneras de contagio. Deshacerte de tu gato es innecesario, si lo quieres mucho, es mucho mejor y más bonito, disfrutar de su amor y compañía durante el embarazo y después del nacimiento de tu bebé.

Había una vez, en un lejano rincón africano, un viejo nigeriano del pueblo hausa al que le encantaba contar muchísimas historias. Todas las tardes caminaba largos kilómetros para ir a sacar agua del pozo para su casa, y a su regreso siempre se detenía en una piedra a descansar. Y allí, pronto se acercaban todos los niños de su pueblo y se sentaban a su alrededor para escuchar sus historias.

-¿Qué cuento contarás hoy, Bayajida? -gritó un día uno de los niños.

Y el viejo, secándose el sudor de la frente, miró seriamente a todos los que le rodeaban y después sonrío. Los niños, acostumbrados a su sonrisa, rieron con él; y entonces, el viejo Bajayida comenzó su historia:

-Vosotros sabéis que somos un pueblo de granjeros y agricultores -comenzó Bajayida-, y criamos animales: cabras, gallinas…
-¡Mi papá tiene tres gallinas! -gritó uno de los más pequeños.
– Bien -continuó Bajayida-, pues cierto día, una de las gallinas picoteaba en el suelo buscando lombrices y pasó un pájaro del bosque. Al observar a la gallina, se posó en una de las ramas y le preguntó: “Gallina ¿y tú por qué no vuelas? Al fin y al cabo tienes alas como las demás aves”. A la gallina, por supuesto, le molestó que aquel pájaro se metiese en lo que no le importaba y le gritó que se largara. Pero el pájaro le siguió hablando: “Tu amo no tardará en asarte, más vale que te escondas en el bosque”.

La gallina no prestó atención en ese momento a aquella palabras. Pero pronto se enteró de que era cierto que su amo pensaba asarla. Y se quedó muy triste y preocupada. El pájaro la vio tan mal que se le acercó y le dio un consejo: “Lo que tienes que hacer es poner un huevo cada día. Si lo haces así, tu amo tendrá qué comer y te dejará vivir”.

Así lo hizo la gallina, y así fue como se salvó. Y quedó muy agradecida al pájaro del bosque por el consejo que le había dado.
La gallina que se salvó de la muerte
Y ahora mis niños, como estáis muy agradecidos por mi historia, me dejaréis ir a mi casa, que me espera mi hija para preparar la cena.

-¿Mañana nos contarás otro, Bajayida?
-Mañana y todos los días -dijo sonriendo el viejo, que se fue feliz a su casa con el agua mientras los niños empezaron a jugar a perseguir gallinas.

La gallina que se salvó de la muerte está basado en el Cuento del pueblo hausa, Nigeria.

Si queréis escuchar este cuento de viva voz, pinchad aquí

 

En ocasiones, a pesar del amor que tengamos a nuestro gatito, este puede afectar a nuestra salud. Sabemos que un porcentaje de la población presenta reacciones alérgicas a perros, gatos, vacas, roedores, aves y otro tipo de animales.  Sin embargo, la mayoría de los casos corresponde a alergias a los felinos, que doblan a los de los perros, por ejemplo.

alergia a tu gato

La causa de la alergia puede parecer muy simple; después de todo, el pelo es lo que se ve a simple vista. Pero la cuestión es más complicada de lo que se piensa. En realidad, la alergia suele estar provocada por una proteína secretada por las células muertas de la piel (la “caspa”) o por la saliva de los animales; con su diminuto tamaño, estas proteínas puede filtrarse a través de las telas y dispersarse por el aire. Así que, incluso cuando se ha limpiado el pelo en las habitaciones, pueden quedar éstas partículas en el ambiente a la espera de aterrizar en los ojos, o ser inhaladas por la nariz y llegar a los pulmones. Nuestro cuerpo desarrolla de manera natural las defensas para combatirlas, por lo que las respuestas alérgicas son el resultado “exagerado” del sistema inmunológico ante la percepción del intruso; nuestras defensas identifican a la partícula como peligrosa y dañina y desencadenan la respuesta inmune.

De modo que hay que dejar claro que el enemigo a vencer no es tu gato, ni el pelo de tu gato, sino esa proteína secretada en la piel muerta o en la saliva. Cuando los gatos se lamen para acicalarse y la saliva se seca sobre el pelaje, la proteína se separa del animal en moléculas microscópicas que flotan por toda la casa.

Plan de acción para combatir la alergia a tu gato

A pesar de las advertencias médicas, algunas personas prefieren soportar la alergia a separarse de su amigo. Si te ajustas a este perfil, vamos a intentar darte unas pautas para ayudarte a hacer de tu casa un hogar libre de alérgenos.

  1. Debes evitar que tu gato se tumbe en cada rincón de la casa; si logras concentrar su ritual de acicalamiento en una sola estancia, además de que tu mascota estará mejor, será más fácil controlar su limpieza. Hay que encontrar el lugar con la temperatura, aire, luz… ideal. Está comprobado que, si se encuentra ese lugar, los gatos no se mueven de él durante todo el día, y pueden permanecer hasta 16 horas tranquilos y cómodos en el mismo sitio. Si tu gato solo usa ese lugar durante las noches, es que no le resulta cómodo del todo. Observa dónde se la pasa tumbado la mayor parte del día y, aunque haya que cambiar la decoración de la casa, es preferible ponerle ahí su rascador, casita y mantas.
  2. No importa lo mucho que lo quieras o las veces que te lo exija: nunca le permitas que reclame el dormitorio como suyo. Lo ideal es que tu espacio para dormir se encuentre fuera de los límites de tu gato. Las partículas que transportan los alérgenos son tan pequeñas que pueden adherirse fácilmente a los edredones, sábanas y fundas de almohadas. A ser posible, intenta lavar la ropa de cama dos veces por semana en agua caliente. Lavar la ropa de cama con frecuencia es un paso importante para mantener fuera del dormitorio los alérgenos.
  3. Limpia regularmente las cortinas y los muebles. Las alfombras, muebles tapizados e incluso peluches son reservorios ideales para todo tipo de alérgenos.
  4. Usa un purificador de aire para desactivar alérgenos de las mascotas en el ambiente. Como ya hemos comentado, las partículas son tan pequeñas que pueden estar por el aire durante mucho tiempo. Lo que hacen los purificadores de aire es filtrar de manera muy eficaz esas partículas. Hay estudios científicos que demuestran que un purificador de aire de la marca HEPA, por ejemplo, reduce los alérgenos en un 90% cuando la mascota no está presente en la habitación y alrededor del 70% cuando está presente.
  5. Cuida su alimentación. Sobre todo, busca piensos que ayuden en el pelaje y que contengan ácidos grasos omega 3 y omega 6.
  6. Al menos un par de veces a la semana es conveniente pasarle toallitas húmedas o un paño tibio. Pero, si además le gusta el baño a tu gato, sumérgelo en agua calientita un par de minutos cada semana; es la mejor manera de eliminar los alérgenos.
  7. Por último, algunos medicamentos pueden ayudar. Habla con tu médico para que te aconseje qué tipo de antihistamínico, spray o vacuna es apropiado para que puedas combatir la alergia a tu gato.

Esperamos que, siguiendo estos consejos, la convivencia con tu mascota vuelva a ser agradable y se terminen esas molestias que tanto la enturbiaban.

gato con su amo

A diferencia de otros animales domésticos, las chinchillas no huelen; huele su heno, los pellets, el sustrato… pero ellas no. ¿Por qué? Sencillamente, porque usan arena para bañarse. Creedme: hemos tenido un hámster junto a 10 chinchillas en la misma habitación y no olían lo mismo. Así que, si una chinchilla huele, se debe a que no se está limpiando su jaula con la frecuencia que se debería, o a que el animal está enfermo y hay que llevarla al veterinario de exóticos con la mayor brevedad.

La mejor manera de mantener sana una chinchilla, además de darle una buena alimentación y estar pendiente de su salud, es mantener limpia su jaula. Una jaula sucia puede conducir a la infección por parásitos, hongos y, además, empezará a oler mal.

Cría de chinchilla

Fotografía de Javier G. Iaberius para Chinchillas Nocte Vela

¿Qué puedo usar para limpiar la jaula de mi chinchilla?

Para limpiar las jaulas de las chinchillas puedes usar vinagre al 50% (mitad agua y mitad vinagre) y enjuagar. O bien, usar lejía al 10% (9 partes de agua por cada parte de lejía). En este último caso, enjuaga a fondo varias veces la jaula.

¿Cada cuánto debo limpiar la jaula de mi chinchilla?

  • Todos los días. Hay que limpiar los comederos antes de volver a darles alimento. El agua se cambia diariamente para que esté fresca y no se le desarrolle moho o verdín en el bebedero. Se barren los estantes, su casita, hamaca… También se pasa un poco la bayeta por las paredes de la jaula.
  • Semanalmente. Se lava bien el bebedero y el plato de comida. Es necesario cambiar el sustrato al completo, aunque la frecuencia de esto último dependerá del número de chinchillas en la jaula y del tipo de sustrato que se utilice. También se limpia su arena y se pasa la bayeta con vinagre por las baldas y paredes, la casa o los juguetes.
  • Mensualmente. Hay que limpiar la jaula a fondo, lavar o reemplazar las baldas y accesorios si fuera necesario. Si se utiliza una jaula de madera, hay que recordar que la madera es porosa y puede albergar bacterias y hongos, así que es muy importante para la salud de una chinchilla mantener la zona limpia. Se puede empapar un paño de lejía o vinagre, lavar, enjuagar y dejar secar al aire.

¿Qué pasa si limpio su jaula a menudo, pero la habitación de mi chinchilla huele mal?

Prueba usando distintos tipos de sustratos. En general, nosotros hemos obervado que los sustratos de maíz o cáñamo absorben mejor. También asegúrate de que la habitación tiene ventilación suficiente y que no hay exceso de humedad. Quizá sería bueno adquirir un humidificador.

Podéis encontrar mucha más información sobre chinchillas en Nocte Vela.

 

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