dueños de chinchillas

Fotografía de Iaberius para Nocte Vela

1. La parte social

Las chinchillas, en su estado salvaje, viven en grandes colonias que a menudo están compuestas por decenas de individuos que interactúan y socializan entre sí. Por eso, nosotros recomendamos, si te gusta este animal, que al menos adquieras dos chinchillas, que pueden ser del mismo sexo, de manera que puedan interactuar. Si has decidido tener solo una, entonces prepárate para pasar mucho tiempo interactuando con ella, ya que puede ponerse muy triste al verse solita; y, al ser nocturnas, a menudo hará distintos ruidos para que le prestes atención.

2. Del espacio

Proporciónales tanto espacio como te sea posible. Aunque veamos a las chinchillas tan redondas, en realidad son criaturas muy ágiles. De hecho, no tienen noción clara de las alturas y pueden decidirse a saltar desde casi 2 metros, así que requieren mucho espacio para correr y saltar.

Lo ideal para la jaula o el lugar donde pienses mantenerlas es que tengan más de un piso o distintas baldas para que puedan estar a distintas alturas, que sean muy amplios, y que tengan diferentes decoraciones para que puedan saltar, trepar y balancearse. Es recomendable sacarlas de su jaula una vez al día al menos durante 30 minutos para que hagan un poco de ejercicio. Pero recuerda: no todas las chinchillas se sienten cómodas con éstos paseos, y en ese caso podrían estresarse, de ahí la importancia de disponer de un habitáculo lo más grande posible.

3. De su entorno

Las chinchillas tienen un oído muy sensible, por lo que requieren de un entorno tranquilo que les proporcione paz y seguridad. El cuarto de lavado, por ejemplo, nunca será un buen lugar para ellas pues las expone a ruidos fuertes que aumentará sus niveles de estrés.

Si las dejas salir de paseo, intenta que sea en un espacio limpio, tranquilo y controlado, pues irán directamente a olisquear y masticar los cables, plantas y la mayoría de las cosas que se encuentren en su camino.

4. De la alimentación

Es necesario tener mucho cuidado con la dieta de tus chinchillas. Tienen los estómagos sensibles y requieren de una nutrición de alta calidad. La mayor parte de su dieta consistirá en heno y granos. Éstos se obtienen fácilmente en cualquier tienda de mascotas y proporcionan la mayor parte de la fibra y nutrientes que necesitan. Sin embargo, si decides darle algún alimento para chinchilla con distintas mezclas, echa un ojo, pues las chinchillas son muy exquisitas y tienden a seleccionar y comer solamente aquello que les gusta. Si esto te ocurriera, cambia a un alimento extrusado en forma de pellets. Es una buena manera de que coman todos los nutrientes que necesitan y no solamente los que le gusten.

Las chinchillas salvajes se han adaptado a comer una dieta rica en fibra y vegetación. No están acostumbradas a alimentos grasos, que les pueden ocasionar algunos problemas digestivos.

5. Del agua fresca

Las chinchillas viven en ambientes muy secos y fríos en la naturaleza, y se han adaptado para no necesitar tanta agua. No hay que entrar en pánico si vemos que beben poca agua. Sin embargo, es necesario que tengan un bebedero de agua fresca disponible en todo momento.

Hay que esterilizar y lavar muy bien las botellas o bebederos, al menos una vez a la semana, sobre todo en la boquilla. De este modo evitaremos bacterias que les puedan ocasionar problemas intestinales.

6. De los dientes

Los dientes de las chinchillas nunca dejan de crecer por lo que tendrás que proporcionarle juguetes de madera para que los roan y ayudarlas así a limarlos. También es importante que el heno sea de alta calidad para que se limen muy bien sus molares.

7. Del pelaje

Si ya has tocado antes a una chinchilla, sabrás lo suave que es su pelaje. Si nunca has tenido antes una chinchilla, no querrás dejar de tocarla. Para mantener la calidad de ese pelaje, necesitarán de buenos baños de arena (las chinchillas no se bañan con agua). Hay que cuidar que la arena sea especial para chinchillas y esté compuesta por sepiolita o atapulguita, y pónsela a diario. Verás como disfrutan de su baño rodando de lado a lado. A las chinchillas no les gusta mucho que las peinen, pero puedes intentar hacerlo con un cepillo o peine especial para este tipo de animales.

8. De su zona de aseo

Las chinchillas son muy limpias. Elegirán una sola esquina para hacer sus necesidades. Procura ponerle un espacio de algún material suave, ellas sabrán usarlo casi instintivamente. En caso de que no lo usen, limpia toda la jaula con vinagre exceptuando su zona de aseo. Así la incitarás a que use ese lugar. Y no olvides límpialo regularmente de acuerdo a la rutina que establezcas.

9. Mucho amor y atención

Al igual que con cualquier otro animal, la elección de tener una chinchilla debe ser una decisión meditada y comprometida; recuerda que no es un mero capricho, ya que las chinchillas pueden vivir más de 15 años.

Aunque no son particularmente difíciles de mantener, son animales que requieren de nuestra atención todos los días. Si le dedicas su tiempo, notarás cómo te reconocerán e, incluso, se pondrán en la puerta para salir a pasear o cuando las llames; y puede que, con el tiempo, terminen sentándose en tu regazo a ver la tele. Son leales y cariñosas, pero también curiosas y con buena memoria. Cuida muy bien de ella.

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